viernes, 18 de agosto de 2017

Seremos más

Seremos más
Sobre Mercado de Arte Contemporáneo - Arte avanza
organizado por la Mun. de Córdoba y Fund. ProArte Córdoba

En su reciente libro La furia de las imágenes, Joan Fontcuberta propone que la teoría del arte debería ajustar más el sentido del concepto apropiación. Propone, en su lugar, utilizar la idea de adopción. Esta noción es superadora, en parte, por su etimología: ad optare, en Roma antigua, era el procedimiento para salvar a un niño extendiéndole derechos que no poseía. El adoptado se integraba, y aún lo hace, a una nueva familia adquiriendo su apellido, su legado social y cultural, e inclusive una parte del patrimonio familiar. Pero además es una suerte de triunfo de la cultura sobre la naturaleza ya que aquello que no hubiese venido asignado por nacimiento, la cultura y el derecho lo conceden. Más cerca en el tiempo, adoptar una imagen o idea – siempre siguiendo a Fontcuberta– supone una suerte de declaración y adhesión y así, los católicos se sienten representados con la cruz, mientras que otro lo hacen con una mano, un ojo, o un  conjunto de colores que proyectan diversidad.
En agosto, la ciudad de Córdoba adopta el arte contemporáneo de la mano de su proyecto Mercado de Arte Contemporáneo – Arte Avanza.
Ciertamente lo hace todo el año con decenas de exposiciones en sus centros culturales y museos, y también con programas como La sala que habito, Obrar o el Salón y Premio Ciudad de Córdoba. Y vale decir que esta adopción es un acto de volver público el resultado de un proceso de trabajo constante y continuo.
Una labor hecha sistemáticamente, durante todo el año, ya que para la gestión de gobierno del Intendente Ramón Mestre forma parte, junto a otras de corte cultural, del
Plan de Metas dispuesto para los años 2016/19.
Esto nos somete, como dependencia pública, a una evaluación objetiva y precisa. Desde este punto de vista, hacer un buen trabajo no es una opción: es una meta a cumplir y una obligación de cara a la ciudadanía que llevamos adelante, al promover el arte contemporáneo articulando procesos federales de producción y circulación creativa, a fin de incentivar el encuentro, el diálogo y acciones conjuntas entre los distintos agentes de la escena.
Como este tipo de proyectos cada año se ven obligados a realizar un recorte, a elegir mediante los procesos más rigurosos y transparentes posibles a un conjunto de actores sobre un universo más amplio, pues seguramente habrá críticas.
Especialmente a quienes tienen una postura crítica es que les dedicamos este programa pues les invitamos a integrarse a las decenas de actividades que se impulsan. Un proyecto de esta dimensión es una invitación, más que a exhibir arte, a pensarlo. Y a pensarnos como sujetos activos en los procesos, aspecto que hemos profundizado desde 2013, cuando dimos el primer e ininterrumpido paso.
Vale tener en cuenta que el año pasado ampliamos notoriamente la cantidad de actividad comercial, duplicamos la cantidad de obras vendidas respecto de 2015, participaron más galerías y, entre otras cosas, hubo presencia de tres países limítrofes.
Hemos de insistir: lo comercial  no es el único objetivo, ni el más significativo, pero también lo celebramos en tanto se trata de una política de fomento que supuso
Obras de 255 artistas, 138 de ellos locales, 92 del interior y 25 del exterior, con la participación de 58 galerías y espacios autogestionados.


Este año, con la curaduría de Carina Cagnolo, y los aportes organizativos de la
Fundación Pro Arte Córdoba, la UNC, la Municipalidad de  Rosario y el Gobierno
De la Nación Argentina a través de su Ministerio de Cultura, esperamos poder  reducir a aquellas entidades, gobiernos o agencias a que se integren a este proyecto que,  retomando la cita de Fontcuberta, no pretende  apropiarse –como si de captar se
tratara–.
Lo que  nos entusiasma es adoptar: preocuparnos y ocuparnos; velar por el desarrollo y la consolidación de la actividad artística actual, para que se  puede siempre entre nosotros■

jueves, 18 de mayo de 2017

Museos, un patrimonio que conduce al futuro

(Publicado por La Voz del Interior, el 18/5/17 en la Sección Opinión) 

Este próximo 18 de mayo se celebra el día internacional de los museos en todo el mundo, y la Municipalidad de Córdoba hará lo propio con actividades en sus equipamientos y la reinauguración del Salón Rojo del Cabildo, restaurado después de meses de trabajo y a continuación de la re-apertura del Museo Iberoamericano de las Artesanías.  
Pero más allá de la sostenida tarea de gestión cultural impulsada por el Intendente Ramón Mestre, es interesante señalar este día como una oportunidad para visibilizar la labor de estos espacios, y los trabajadores que se desempeñan en su ámbito. 
Museo de las máquinas, La Paz, Cba. 
Nacidos en la antigüedad como el templo donde las musas inspiraban y ejercitaban la memoria social, recién a finales del  SXVIII comenzaron a adquirir su fisonomía actual, exhibiendo materiales que en su conjunto conformaban una colección. Nos referimos a una selección de objetos (artísticos, históricos, naturales...) que dotan de identidad y sentido a un pueblo, una región, o una manera de ser.
Como habrán leído en las páginas de este diario, desde la Secretaría de Cultura venimos atravesando una serie de dificultades debido a los problemas formales de la Asociación de Amigos del Museo Genaro Pérez, pero fundamentalmente debido al desafío de re-pensar el siglo XXI, sus dispositivos culturales, además de aspectos coyunturales que escapan a los fines de esta columna.
Muchas veces, cuando hablamos con alguna persona que no está habituada a visitar un museo, la palabra es vinculada con un espacio expositivo historiográfico, estático e inclusive muchos le asocian a las “bellas artes” como lugares excluyentes, donde solo una determinada clase social es bienvenida. Lo cierto es que desde décadas venimos observando un viraje en otro sentido, y mucho que le pese a la vieja tradición, ahora los museos interpelan a diferentes públicos, integran, reivindican, y sus guiones curatoriales son más sagaces y críticos con lo instituido. 

De esta manera también se modifica el rol de mero visitante para crear un nuevo público más activo y dinámico, especialmente en atención al lema propuesto para la celebración museística mundial de 2017: “Museos e historias controvertidas: decir lo indecible en los museos”. 

La Gravedad de los Asuntos, 02/17, Museo de Arte de Zapopan, México
Con este criterio, a manera de ejemplo, el Museo Municipal de Arte Religioso Juan de Tejeda, exhibe poemas escritos por monjas en 1804 -cuando la mano femenina estaba invisibilizada-, y como contracara, a pocos metros, el Cabildo ofrece un potente homenaje a Tesla, y la novísima exposición Play the game, sobre la historia de los video-juegos. Estas exposiciones montadas junto a Fundación Telefónica convocan a miles de personas a diario y se han transformado en el mayor éxito expositivo de los últimos años. 
Temas tan distantes ratifican la importancia de reflejar la diversidad de nuestra sociedad en sus museos, las grandes cajas de resonancia social. 
Por lo antes dicho, celebramos este día con la actividades en los ocho museos municipales, pero -sobre todo- proponemos nuevos desafíos, nuevos paradigmas de gestión incorporando todo lo realizado y apostando por un porvenir mejor. 
En tiempos de incertidumbre visual y pantallas parpadeantes, las certezas y los cuestionamientos más profundos -como musas del SXXI- nos esperan en nuestros museos para interpelarnos y, con el pasado como trampolín, zambullirnos en el futuro.-