sábado, 30 de junio de 2007

Granhermanismo político

(Publicado por La Voz del Interior)


Desde hace mucho tiempo, la política se ha escudado en diferentes ámbitos del pensamiento para reforzar sus consignas y establecer un dialogo con fines discursivos.

Estos movimientos, fintas conceptuales, se pueden ordenar cronológicamente a partir de la desaparición de la fuerza y lo violento como recurso político. De su superación devino la intersección entre política e intelectualidad: una nueva forma de construir poder. Posteriormente, mucho más cerca en el tiempo, se impuso una hermandad entre lo económico y lo político. Este parentesco desdibujó sus respectivos contornos, generando que todos analicen, y decidan con el bolsillo, en lugar de utilizar su cabeza o su corazón para tal fin. Hoy se dice, por ejemplo, que “los franceses tienen el corazón a la izquierda y el bolsillo a la derecha”, para explicar el resultado de las recientes elecciones galas.

Sin embargo, y a pesar de la cita antes mencionada, hay quienes piensan que en esta década, el aliado y mayor contribuyente de valor agregado a la política, y a los políticos, es lo mediático. Particularmente los medios masivos, esos hijos quizá adoptivos, de las industrias de la cultura y la comunicación.

Habría que empezar el análisis de la mediatización extrema de los referentes, señalando que el debate de ideas característico de un momento de nuestra historia política, como el del advenimiento de la democracia, se ha diluido en una confusa cercanía de conceptos entre los componentes del espectro político. Hoy las propuestas de fondo de las diversas agrupaciones casi no difieren entre sí, y los candidatos parecerían intercambiables. Sólo por curiosidad intente señalar tres diferencias entre los ex-candidatos Filmus, Macri y Telerman. Lo cierto es que se impone una serie de modelos y fórmulas casi hegemónicas, quedando sólo un pequeño abanico de diferencias discursivas, meramente accidentales. Y siempre con la sensación de proximidad y un posible acompañamiento futuro. ¿O acaso no es muy fácil imaginar a cualquier candidato acompañando a un ex–rival con la misma sonrisa que antes le despreciaba?

Frente a esa imposibilidad de discutir proyectos diferentes, la batalla se da en el campo catódico, donde los candidatos se ven obligados a un ejercicio de marketing intentado fidelizar (no por Fidel, por cierto) televotantes, a la vez que seducen nuevos segmentos de lo que es, lisa y llanamente, un mercado.

Sumado a esto, ya empalaga decir que cada vez más personas llegan al mundo real, paradigmáticamente, a través de la virtualidad o intermediación de recursos, o dispositivos electrónicos, como la radio, la Internet y fundamentalmente la TV. En este contexto totalizador, lo gracioso es que los medios vuelven productos a los políticos, y mientras se apoderan del vínculo entre ciudadanos y políticos, ejecutan su plan de negocios. Pero, la política, más preocupada por entrar en el juego de los conflictos estridentemente guionados y teledifundibles, no se reconoce manipulada, y sólo especula con la victoria de una pequeña rencilla, que le permita conquistar un microscópico avance en la métrica de la supuesta popularidad del rating.

Un fenómeno global

Pero esta columna, y de hecho, la granhemanización de la política no responde a un fenómeno cordobés. Ni siquiera se trata de una tendencia argentina. Es una imposición global, analizada desde hace algunos años por diversos autores. Entre ellos, el filósofo español multipremiado Daniel Innerarity, autor de diversos libros y hombre siempre preocupado por la actualidad. Entre sus ediciones se destacan La transformación de la política (2002) y La sociedad Invisible (2004).

En sus estupendas líneas, muchas veces espolvoreadas con ironía, rescata permanentemente el valor y la complejidad de la actividad política y coincide con Freud quien decía “"Hay tres profesiones imposibles: educar, curar y gobernar". Sin embargo, señala que la sociedad actual es “opaca” pues “la aparente inmediatez y familiaridad con que los medios de comunicación nos aproximan los acontecimientos, resulta engañosa”. Acuña, también, un concepto del que se hace eco Juan Bolea del Periódico de Aragon: el “granhermanismo ideológico”. Con esto se referir a prácticas basadas en “política en directo, ideología de la inmediatez, influjo de la televisión, espectáculo, y show”. Innerarity ironiza sobre los políticos de hoy, señalando que tienen “más cara” que sus predecesores Caras proyectadas, fundamentalmente, por los medios inmediatos.

Presos del estado “en vivo y en directo” impuesto, surge entre los candidatos o autoridades, una fantasía de poder fruto de la exposición, en lugar de reconocer que quien está detrás de la cámara, quien todo lo ve, es quien decide.

Los nuevos medios, víctimas y victimarios, de una “inflación informativa” imponen en la vida real la mecánica propia de los realities (vale aclarar: registros para televisión de una cotidianeidad dudosa, interpretados por personas reales), mientras los espectadores suponen estar viendo documentales (basados en documentos, elementos probatorios).

Desde el análisis cultural, el empobrecimiento de la palabra escrita -una piedra basal de la actividad política, y que hoy sólo pasa por el tamiz publicitario- coloca a los ciudadanos en una situación de orfandad reflexiva, muy delicada para las generaciones que atraviesan el complejo de Edipo político nutriéndose de telebasura.

Dentro de la TV, todo queda expuesto en esa programación que abastece sus necesidades de escándalo, lanzando individuos al centro de la atención pública sin asumir la responsabilidad de montar semejante escenificación, bajo el amparo que supone la libre elección democrática, intrínseca al control remoto.-

sábado, 2 de junio de 2007

El Arte internacional, colgado

Publicado por La Voz del Interior, el Sábado 02/06/07.

El Lunes 21 de mayo se lanzó en Pekín, China, la versión en idioma mandarín de yourgallery, el emprendimiento de Charles Saatchi destinado a youtubizar el arte. Con este gesto, el célebre mecenas e influyente coleccionista continúa moviéndose en dirección a modernizar su imperio artístico.

Todo comenzó mientras esperaba la inauguración de la nueva Saatchi Gallery, en el céntrico barrio de Chelsea, Londres, prevista para Noviembre de 2007. Su propietario quiso darse un gusto y lanzó un ámbito virtual para que todos los artistas que deseen, se proyecten al ciberespacio y por consiguiente al mundo con el respaldo que representa su nombre. También aporta materialidad y firmeza su próxima sede real, cuyo planteo dialoga con el proyecto para la Internet. Ni lento ni perezoso, su segundo paso ha sido comenzar a incorporar colectividades, y lo hizo a lo grande. Tanto los misteriosos artistas contemporáneos chinos, como los -cada vez más- nuevos ricos de ojos rasgados, suponen el mayor mercado global y, a la vez, un enorme abastecedor de obra de arte del mundo.

Esta democratización comienza siendo desinteresada ya que su uso, como visitante o como artista exhibido, no tiene cargo, ni comisión por transacción. Sin duda este factor del espacio de exhibición virtual, ha propulsado una magnífica acogida por parte de los creadores y los públicos. Mientras se escribe este texto, el portal acusa haber recibido 43.442.770 de visitas en las últimas 24 horas de funcionamiento. Cabe señalar que la media es de “apenas” 20 millones al día.

Pareciera haber un error en el tacómetro virtual de yourgallery, si tenemos en cuenta que el Museo del Louvre, por cierto el más exitoso del mundo en cantidad de entradas cortadas, recibió durante el año pasado 8.3 millones de visitantes, batiendo todos sus records previos, y aunque a sus directivos no les guste, con la propulsión extra que supuso el libro y la película del Código da Vinci.

El portal de Saatchi, que debe estar viviendo una explosión de hits, fruto de una excelente recepción que le brindó la prensa y el delirante flujo de internautas orientales, recibió en menos de 8 horas, la misma cantidad que un año de trabajo del museo emblema de París. Esto quiere decir que, habiendo pasado tres días desde que se visitó la web, habrán ingresado la misma cantidad de visitantes que hacen cola durante una década, para entrar al Louvre. A este paso será difícil explicarle a nuestros hijos como son los cuadros en la vida real.

Miles de artistas a clic de distancia

Alojado en www.saatchi-gallery.co.uk/yourgallery , Your Gallery y StuArt (sub-espacio destinado a estudiantes) acumulan desde 2006 a docenas de miles de artistas del mundo entero (algunas fuentes hablan de 40.000), apoyándose en un criterio de consumo virtual que hace furor con webs como youtube o my space. Posee un home inicial sencillo, nada de propaganda por el momento, y una extensa lista alfabética de artistas expuestos. Sus botones, muy textuales, son elementales, y entre estos se destaca los accesos a muestras como “Nuevo arte chino”, “el triunfo de la pintura” y, entre otros, el apartado de arte callejero. Para subir material e interactuar con los contenidos más allá de la simple visita, hay que registrarse.

La financiación, se supone, vendrá por vías indirectas como la publicidad. Cabe señalar, que el ámbito es ideal para las piezas multimediales. Debido a que la virtualidad no tiene límites en el equipamiento para montar la muestra, se pueden colocar obras que van desde la pintura hasta el videoarte (algo que, por ejemplo, algunas salas o museos tienen dificultades para ofrecer, en su sede física). Este tipo de videocreaciones con movimiento, aunque beneficiadas por las bandas (cada vez) más anchas, suponen una minoría de los trabajos expuestos. Muchos críticos, que han aplaudido unánimemente el proyecto, consideran que este espacio es ideal para el intercambio entre curadores, expertos y artistas, además de abrir el mercado del arte –históricamente reducido a personas con grandes posibilidades económicas- hacia cibernautas de bolsillos más delgados. Pero, a título de beneficio, hay que resaltar que el propio Charles Saatchi afirma mirar todas y cada una de las obras que se allí se cuelgan, haciendo válida la polisemia de colgar on-line, y colgar cuadros en salas de exhibición. Y, aunque ha prometido no comprar nada por ahora, para no calentar los precios, ya ha punteado una lista de obras que le interesan y ha concluido, también, que "en términos generales"… "contemplar las obras en el sitio web te ofrece las mismas proporciones que cuando visitas estudios y galerías: un 20% es muy bueno, otro 20% muy malo, y el resto es simplemente aceptable” según le comentó al diario El País, de España, en una entrevista reciente.

Los Cordobeses de Saatchi y las tendencias mundiales

De los resultados en ventas se puede decir poco por ahora pues impera cierta discreción característica del mercado de las bellas artes. Un mercado que en materia de dinero nunca ofrece certezas, sobre todo al filtrar información a la prensa.

En cualquier caso, existe la posibilidad de preguntarle a Vía Margutta, una marca cordobesa identificable en este portal web. La galería local propone obras de Mateo Argüello Pitt, Hugo Aveta, José Benito, Ernesto Berra, Raúl Diaz, y Nina Molina. Es difícil encontrar otros artistas argentinos, aunque sí están presentes algunas instituciones nacionales, siendo mayoría absoluta en todas las áreas los norteamericanos, seguramente los mejores alumnos.

Esta tendencia mundial de exhibiciones virtuales, en algunos casos con la opción de autogestionar la subida de material, no encuentra eco en la comunidad local. A nivel nacional se promocionan, escasamente, algunas propuestas que se apoyan en estructuras un poco amateurs y bastantes naiff. Siguiendo el análisis de la realidad argentina, en cuanto a criterios y planteos curatoriales, casualmente lo que se destaca en yourgallery, reina la inexperiencia. Probablemente en diversos casos, al montaje de la obra lo termine haciendo el diseñador web.

En rigor de verdad, el problema de escasez de recursos humanos capacitados para la manipulación de obra, en las webs.ar de este tipo, no es otra cosa que la traducción de lo que pasan en muchas salas reales.

Por otro lado, a diferencia de la escena internacional, aquí en Argentina y en Córdoba, aun se discute si las muestras de arte son actividades para una minoría, una elite intelectual, o si es conveniente difundirlas masivamente, invirtiendo tiempo y recursos en un proyecto, que encima, considera que todos son iguales. Un proyecto, como puede ser esta galería virtual, masiva en convocatoria, (y perdón por la licencia) comunista en el trato con los artistas.-

  • Imagen 1. Ying Yang, de Georgina. ha merecido varios comentarios. Entre ellos “Herbie rides again” Herbie (el escarabajo famoso) de vuelta en andanzas, y otros de doble sentido como “Blacks on blondes” negros sobre blancos, no solo parafraseando al racismo sino haciendo alusión a alguna página pornográfica.
  • Imagen 2. Grafiti callejero de un retro robot, también posteado por Georgina.
  • Imagen 3. Got God?, instantánea urbana, subida por Gnipringle.
  • Imagen 4. Obra sin título de Erick Swenson, (2004/5) realizada en MDF, poliuretano y otros materiales de 59.7 x 701 x 439.4cm. incluido en la muestra artistas en USA hoy.