domingo, 21 de noviembre de 2010

El Poder de la Bronca

(publicado por el Suplemento Temas de la Voz del Interior del 21 de noviembre de 2010)

Son innumerable los casos de empresarios, políticos, expedicionarios, y hasta próceres que se han movido por el mundo impulsados por el enojo. Se han fundado ciudades, ganado elecciones y descubierto geografías impulsado por el malestar. Un enfrentamiento con final en sonoro portazo, un divorcio, o la bronca en su sentido más visceral y contundente pueden ser el motor de una dulce y cruel respuesta, o la fuente de inspiración para un ideólogo y ejecutor de importantes proyectos.

Las buenas intenciones no lo son todo. La venganza, el odio y el desprecio también han movilizados a hombres y mujeres (quienes gozan de mayor prestigio a la hora de este tipo de resarcimientos) en la ejecución de grandes emprendimientos. La pagina web española www.aparcascomoelculo.com es una demostración ejemplar del éxito que puede adquirir una iniciativa fundada en la furia de peatones o conductores.

El triunfo del discriminado

Hubo una noche, a mediados del siglo XIX, cuando el empresario indio Jamsetji Tata terminaba su jornada laboral con pretensiones de descansar en el hotel Watson´s de Kala Ghoda, Bombay. A pesar de su condición económica encumbrada, nuestro Jamsetji no fue hospedado en el hotel porque la empresa prestaba servicios “exclusivos para blancos”. La venganza fue lenta, trabajosa, pero magnífica. El discriminado mandó a levantar el mejor hotel del país, un orgullo nacional para los indios. Se trata nada menos que del lujoso y tradicional Taj Mahal Palace de Bombay, víctima de atentados terroristas hace dos años, en Noviembre de 2008. Está ubicado junto a la Gateway of India y fue inaugurado el 16 de diciembre de 1903.Estaba equipado con ascensores alemanes, bañeras francesas y toda clase de refinamientos procedentes de aquella centenaria globalidad técnica. Cuenta con 565 habitaciones y 46 suites. La estadía -aunque todas las razas son bienvenidas- tiene precios prohibitivos partiendo de 300 euros (mil setecientos pesos) la noche. El Taj Mahal Palace puede presumir de los visitantes más ilustres del siglo XX (Beatles y Presleys incluidos), además de ser el primer y orgulloso integrante de lo que hoy es una gran cadena hotelera.

Todo por el Embrague

Parece increíble que los autos súperdeportivos Lamborghini, uno de los sueños más deseados por los poderosos de todo el mundo, paradigmas de la perfección mecánica, potencia y velocidad sobre ruedas, hayan surgido de la ira de su fundador. La historia oficial dice que en 1963 el fabricante de tractores Ferruccio Lamborghini (1916/93) poseía un Ferrari 250 GTB que iba al taller permanentemente a causa del embrague (sigue pareciendo increíble, pero sigue siendo verdad). Harto del mecánico, él mismo Ferrucio Lamborghini desarmó el costoso vehículo corroborando que algunas piezas eran idénticas a las utilizadas en sus tractores. Indignado llamó a Enzo Ferrari para decirle ¡mascalzone! y otras cosas que un suplemento dominical no publicaría.

Como respuesta, Ferrari le espetó “un constructor de tractores no entiende mis coches”. Ferruccio pateó el suelo e invirtió toda su fortuna en fundar su propia empresa de autos. La cólera tuvo su sede a pocos kilómetros de la mítica fábrica de Ferrari, y desde entonces, los Lamborghinis se transformaron en los autos más atractivos de las pistas, destronando a los Ferraris.

Equipados mayoritamente con motores V12, tienen un aspecto futurista y desarrollan más de 300 kms por hora. Sus creaciones mecánicas más celebres son el "Miura”, el “Diablo” sustituto del célebre “Countach”, y el “Murciélago”. Estos bólidos salieron de fábrica siempre con el motor en el centro del auto, modalidad que inicialmente fue criticada por Enzo Ferrari, pero que adoptó poco después y hasta la actualidad.

Una curiosidad: El logo de la firma es un toro de lidia furioso, homenaje que el dueño potenció bautizando a todos sus modelos con nombres de bestias taurinas indultadas después de vencer al torero. Un caso emblemático es el Lamborghini “Islero”, célebre toro que abatió a Manolete.

Zapatero a tu zapato

Si hay una bronca siempre pasajera, debería ser la sucedida “entre los hermanos”. Sin embargo los Dassler eran gente que se enculaba en serio, y probablemente nunca accedieron a las enseñanzas del Martín Fierro donde está escrita una de las citas preferidas de los padres Los hermanos sean unidos porque esa es la ley primera, y si entre ellos se pelean, se los devoran los de afuera. En 1926 Adolf, conocido como Adi, y Rudolf Dassler eran hermanos y socios en la misma fábrica de zapatos deportivos. Incubado el nazismo, durante los Juegos Olímpicos de 1936, pudieron posicionar sus innovadoras zapatillas con clavos que propulsaron, inclusive, al propio Jesse Owens. Sin embargo, durante la segunda guerra Rudolf fue al frente nazi, y Adi se quedó. Eso los quebró como sociedad y familia. Desde entonces la mutua mala onda se transformó en una frenética competencia si ninguna deportividad, siempre en el mundo del calzado. Adi, egocéntrico, fundaría adi-das. Una compañía que hoy factura 10.000 millones de dólares. Rudolf fue más modesto, fundó Puma y recauda “sólo” 2.300 millones. Pero en ascenso. Ninguno escatimó malas jugadas para vencer al otro. Adi solía meterse en los vestuarios olímpicos y, a billetazo limpio, conseguía que los equipos salieran a la cancha con sus calzados. Inclusive llegó a pagarle a un arquero para que pinte las tres rayas en un calzado de otra marca. Este hermano también invitaba “una ronda de bar” a los camarógrafos para que enfocaran sus zapatillas en caso de gol, y ampliaran el ángulo en presencia de unas Puma. Rudolf, por su parte, consiguió que Pelé lleve en ocasiones definitorias sus Puma King colgando del hombro. El odio entre hermanos también fracturó el pueblo natal, donde ambas empresas eran fuentes de ingresos excluyentes. Por cierto, el rencor fraterno descendió tres generaciones más.

Al morir, ambos hermanos exigieron descansar en el mismo cementerio, pero a la mayor distancia posible del otro. La periodista holandesa Bárbara Smit, en el libro Hermanos de sangre, narra los detalles de una pugna que llega hasta Fidel Castro, quien durante su recuperación ha usado camperitas Adidas. Adi hubiera estado chocho.

Orgullo femenino y porteño

Está documentado por la Junta de Estudios Históricos del Buen Ayre que la negativa de los Anchorena a integrar una chica Kavanagh en su familia (los primeros patricios, los segundos millonarios), en 1920, tuvo enormes consecuencias. El romance sin confites enfureció a la madre de la enamorada, doña Corina Kavanagh quien mandó a construir un edificio único en Buenos Aires. Además de la lectura fálica que se pueda hacer del edifico, el chiste de la torre Kavanagh, terminado en 1935, es su ubicación: por expreso pedido de la comitente, el edificio se debería interponer visualmente entre el Palacio San Martín, donde vivían los Anchorena y sus más de cien empleados, y la Basílica del Santísimo Sacramento, donde descasaban sus muertos. Desde entonces, para ver esa Basílica, los interesados se han debido parar en el Pasaje Corina Kavanagh. Pero además de la venganza, Corinita dejó el primer rascacielo de América Latina, con 120 metros, 31 pisos y 105 departamentos, todos diferentes entre sí. El piso 14, destinado a la familia propietaria tenía la friolera de 700 metros cuadrados. La Sociedad de Ingenieros de EEUU le dio el mismo premio que a la Torre Eiffel, o el Canal de Panamá. Además fue declarado Patrimonio Mundial de la Arquitectura Moderna por UNESCO.

Cualquier mínimo cambio en sus departamentos debe ser estrictamente aprobado por el consorcio. Algo excepcional dada la heterogeneidad de sus habitantes. Téngase en cuenta que conviven desde políticos antagónicos, hasta periodistas como Joaquín Morales Solá. Son tan famosos y problemáticos sus habitantes que sus muros tiene un tratamiento anti-pintadas en los primeros metros. No vaya a ser cosa que se deterioren con el enojo de alguien.-

[Alguno de estos datos fueron aportados por Gabriela Borioli, casi una Corina Kavanagh cordobesa]

miércoles, 17 de noviembre de 2010

El arte y la cultura estuvieron de fiesta. La ciudad de anfitrión

(Publicado por la Voz del Interior el 17/11/2010 en su sección de opinión)

Hace pocos días comenzó a desvestirse la Muestra de Arte Internacional Afuera, mientras se siguen exhibiendo algunos proyectos en diversas sedes de la ciudad, como el caso de la Muestra de Res en el Museo Genaro Pérez. Pero, al mismo tiempo que se detiene el peregrinar de un público que superaba los mil espectadores diarios -sólo en el edificio de El Panal- nuevamente comienza la andadura de las obras con rumbo a otras muestras a lo largo y ancho del mundo. Termina esta fase, ya se huele la llegada del libro y el documental que relatarán las delirantes peripecias del proyecto, y conviene destinar unas líneas a valorar la iniciativa que tuvo como destinatarios a los ciudadanos de a pie, a los cordobeses que esperaban el colectivo, jerarquizándolos como si las calles fuesen salas de exposiciones. De hecho, pocas personas en la ciudad podrán decir que no vieron o escucharon hablar de la escultura Caudillo que parecía ser un monumento a Hugo Chávez exhibido en pleno centro de la Ciudad; los enormes globos de Tomás Saraceno que -con más de 45 metros de tamaño- presidieron el amanecer de la ciudad universitaria, o tantos otros proyectos que movilizaron y pusieron a Córdoba en el mapa global. Pero lo que pocas personas deben saber es que, mientras varias decenas de artistas internacionales se reunían junto al público para celebrar el lanzamiento de la Muestra, un grupo de instituciones había materializado el compromiso de colaborar con una vida cultural más intensa, sólo por solidaridad con los cordobeses. En primer lugar, la Municipalidad de Córdoba y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo, socios en la aventura cultural que supone la existencia del Centro Cultural España-Córdoba. Y junto a ellos, con idéntico entusiasmo, LaA VOZ DEL INTERIOR, la UNC y el Gobierno de la Provincia de Córdoba. Hace casi más de un año, en un almuerzo compartido con el Intendente Giacomino y el Cónsul General de España en Córdoba, se delinearon los detalles de este proyecto que ha permitido impulsar el mayor acontecimiento artístico de estas latitudes en mucho tiempo. Los resultados son miles y miles de asistentes a conferencias, acciones performativas, debates e innumerables espacios de reflexión, así como repercusiones en medios de prensa internacionales y nacionales hablando de Córdoba como una ciudad que protagonizó los procesos actuales del arte contemporáneo (con portada del suplemento cultural de Clarín, notas en La Nación y Perfil incluidas).
Como Director del Centro Cultural España. Córdoba no puedo sino reconocer mi agradecimiento a todos los que hicieron realidad la Muestra. Es oportuno reconocer el esfuerzo sobre-humano que le imprimió el equipo de gestión del proyecto, desde los curadores internacionales hasta los técnicos, con especial mención de la coordinadora general del proyecto Luz Novillo Corvalán. Conviene, también, hablar de la dimensión de cooperación para el desarrollo local que la Agencia Española comprometió en esta acción, así como el invaluable desempeño de la Municipalidad de Córdoba, a través de su Secretaría de Educación y Cultura, como anfitriona de la fiesta de la cultura y su carácter centrífugo en una muestra de arte, justamente en espacios públicos de la ciudad. Sólo el capítulo habilitaciones y seguridad podría ser una tesis doctoral en sí mismo.
Para muestra valga el hecho que el célebre Marc Auge haya ingresado en una performance a dar su conferencia montado en una bicicleta tandem conducida por Gonzalo Biffarella, y que días más tarde nos haya comunicado desde París que había vivido momentos de alegría y excitación intelectual y que “para mi Córdoba es, desde ahora, uno de los lugares más importantes en América en el dominio de la creación y reflexión artística”.
Córdoba lideró un proceso, a través de estas empresas e instituciones que hacía tiempo nos debíamos y que rememoró aquel olor a primavera creativa de los sesenta y sus bienales. Quedan, ahora, y adentro -que no ¡afuera!- varias enseñanzas. Particularmente que juntos, y acomodados, cabemos todos en la misma foto, o que hay mucho margen para reunirnos, pensar, disentir y sentirnos parte de un mundo internacionalizado, así como para escuchar que muy bajito hay un rumor que crece reclamando… queremos otra... más... más.-