viernes, 9 de diciembre de 2011

Hacer dieta, hacer ejercicio

(Publicado por la Revista Ciudad X de Diciembre)

Prácticamente todos los años empiezan a terminar cuando se prepara un texto de balance del año y este no es la excepción. Pero este 2011 ha sido un año excepcional en la medida que la crisis que afecta a toda Europa, incluyendo a España por supuesto, se transformó en una realidad de este lado del océano. No sólo hablamos de indicadores macroecónomicos titilando en el tablero sino de la necesidad de cambios.
Muchas de las líneas de financiación internacional transformaron en su definición geométrica: una línea es una sucesión de puntos, y los beneficiaros se vieron obligados a saltar desde cada uno de esos puntos hacia el otro cada vez con más esfuerzo. Sin embargo, España ha seguido apostando por la cooperación para el
desarrollo y la promoción cultural exterior en medio de esta tormenta de mercados relampagueantes, y a través de la Agencia Española se han sostenido sus aportes para la continuidad de esa construcción conjunta que es Iberoamérica. Sin dudas que el esfuerzo destinado a tal empresa debe ser enorme y así, con enormidad, se le valora. 
El concierto de referentes locales ha sabido interpretar ese esfuerzo y, a manera de ejemplo, las empresas estatales y privadas así lo demostraron. En el 2011 hicimos dieta, tal vez no para adelgazar sino para setirnos bien y el resultado ha sido sorprendente porque como equipo, y por consiguiente como institución, nos sentimos en mejores condiciones de emprender los esfuerzos por venir. Además, y como todos sabemos, nada se consigue en el mundo de la balanza sin ejercicio y ese entrenamiento nos dió una gran musculatura en miembros claves del organismo institucional: los medios de comunicación asociados a la casa. La Radio Etergenia, la Revista Ciudad X y el Portal web hipermedula.org demuestran una buena salud envidiable. Toda la madurez y robustez está presente en estos tres espacios destinados a difundir las actividades culturales y de progreso social, mientras profundizan las relaciones entre comunicación y creación contemporánea ofreciendo un ámbito de desarrollo profesional. Es que entrenamos juntos: La Voz, El Agora y Micromundo son esa clase de socios imprescindibles para la actividad, el que cada entrenamiento te recuerda que está ahí, con exigencias y comprensión.

Ejercicio, no estar quietos
La parte empalagosa de todo balance no puede faltar, especialmente si estamos en un proceso en control de calorías que nos deja pocas oportunidades para estos placeres, y en ese sentido habrá que subrrayar que hicimos “la” exposición homenaje a Luis Fernando Benedit Pueblo Benedit con la particularidad que unimos la panza del CCEC con cerebro del Palacio Ferreyra y como resultado miles de chicos de las Escuelas Municipales visitaron ambas instituciones en un sentido homenaje al maestro; realizamos tres seminarios ACERCA que le dieron voz a la narrativa oral, a las radios comunitarias y sus redes, y a los festivales emergentes de artes escénicas. Repetimos la digitalización de Agosto con la ciudad como laboratorio; nos animamos a festejar el cumplaños número 10 del Festival Anima; la presencia del arte en toda la casa con el programa Elegía Oscilante, y presentamos las publicaciones propias y no tanto “Las cosas del quehacer” y el libro “¡Afuera!” Hablando de libros, le tomamos el pulso a la industria editorial con el programa “A libro muerto, libro puesto”; tuvimos nuestro momento Benjaminiano; impulsamos numerosas puestas para niños
en ciclos como Sonando Bajito, y nos mezclamos con el Festival de Jazz, y con el Festival de Teatro del MERCOSUR. Hicimos talleres. Muchos. Muchísimos, tantos que los AVLABs se confuden en el calendario con Foucault, Deleuze, y el Eco- diseño de la Muestra BID. La demolición y la construcción, con la práctica del violín, la formación de formadores y un etcétera muy cordobés, etceeeetera.

Pero las enumeraciones no tienen sentido por sí mismas, sino por lo que movilizaron y, más allá del protagonismo mediático propio de algunos proyectos, hay que subrrayar momentos conmovedores como la conferencia cantada de Beatríz Pichi Malen quien explicó en Cantando y contando la cultura mapuche: Tradición oral y pertenencia la importancia de las comunidades para los primeros pobladores de estas tierras a la vez que también ofrecía una oda a quienes se funden y confunden hoy en las comunidades virtuales de la red. Podríamos agregar, para que no quede incompleto este subrayado de acontecimientos, el concurso Twitteratura que se llevó a cabo en el marco de la Semana de la Red AECID, o la muestra Tute por tres. Tanto para hacer dieta, como en el momento de movernos, nunca estuvimos sólos y, en rigor, nunca lo hicimos nosotros u otros sino que lo hicimos juntos, armando un nosotros más grande e inclusivo. Por eso podemos decir que lo hacemos nosotros, incluyendo claro, a quienes leen estas líneas ahora.

El tigre y el dragón
Mientras se reconoce cierto protagonismo internacional chino, con muy poco sentido de la oportunidad el Centro pierde a la única “china” del equipo, y seguro que no es la única modificación. Todo parece indicar que la crisis es el final de un ciclo, una tormenta -aunque sea económica- y los cambios también sucederán dentro del CCE.C que no es ajeno a esa imposición. Pero vendrán tiempos distintos, seguro mejores, y el Centro gozando de buena forma como un tigre (animal que le representa en el horóscopo chino), seguirá siendo un Centro atrevido. Inclusive en el año del vuelo de los dragones -para seguir con el homenaje a Ang Lee o a la potencia China, en esa casa seguiremos sintiéndonos en nuestra casa. La de todos.-

lunes, 21 de noviembre de 2011

Conclusiones de un viaje de 200km




1. Los autos automaticos permiten una mayor cantidad de mates para el conductor. 

2. No, no es necesario llevar el bidón de 6 litros de agua. "Allá" es potable

3. El primer accidente familiar tendrá lugar mucho antes de salir, tal vez en la vereda de tu casa.
 
4. Los próximos 10 años van a ser muy exigentes intelectualmente: deberemos explicarle “todo” a los chicos. Desde el comienzo del universo hasta el precio de la fangio XXI, incluyendo porque el señor del Bora nos pasó por la derecha
 
5. Mientras mayor sea la complejidad para trasladar un objeto, menor será su utilización. Scrabble: simple de trasladar, muchas horas de diversión (supongo, no lo cargué). Bicicletas con portabicicletas: dedicación 2 horas entre puesta y retiración. Uso total de los rodados: 10 minutos.

6. El clima te odia y probablemente Eschoyez también.

7. Tu cadera no es la de antes.

8. La mecánica moderna tiene demasiados fluidos. Siempre habrá uno capaz de ponerte nervioso.

9. Naciste para estar con tu familia haciendo un asado en malla. La vida, al final, se reduce a que tus hijos se rían de tus chistes, tu esposa te quiera y el olor a lluvia te siga dando escalofrios.-

jueves, 10 de noviembre de 2011

Espejos. Sobre la obra de Mariano Cuestas


Detrás del tambor
trotan los terneros,
los parches los hacen
con sus propios pellejos.
Kälbermarsch. Bertolt Brecht

Vamos con rumbo seguro hacia ninguna parte, con la mirada puesta en una promesa que hicimos colectivamente y que jamás llegará. La multitud tropieza con un individuo que avanza en sentido contrario. De hecho es uno de los pocos que avanza. Es un hombre bonzo dispuesto a dinamitar el confort y la plácida languidez de los vernissagges. Mariano Cuestas ha herido el corazón de la publicidad, y desde esa cotidianeidad lascerada surgen borbotones de oscuridad y descomposición.
Él, su pelo, su saco y sus libros leídos miran para otro lado, disimulan. Mientras, su obra taciturna y visceral hilvana el misterio de las figuras y los planos de colores desconcertantes tomando de las pelotas a los espectadores. Con figuras y rostros que alternan luz, nocturnidad y arañazos de pintura, todos terminamos enfrentados a espejos que, como un itinerario errante de transparencias, nos devuelven los frágiles monstruos chorreados de miseria que somos.
Invitados al fantasmagórico mundo de nuestra humanidad retratada, con el grito muteado de cada una de las pinturas enfrente, no nos quedará más remedio que aceptar la tragedia que se avecina, el horror que esos ojos ausentes han visto, y esperar que la tormenta amaine. Siempre podremos agarrarnos al vigoroso silencio de las palabras flotantes en cada obra y suponer que volamos a través de la noche.
Cuestas sigue su camino como un bailarín poseido, nosotros el nuestro. Pero ya nos vimos.-


martes, 25 de octubre de 2011

Redes culturales: donde los hashtag se hacen realidad


(Publicado por la Revista G+C de España, en su número 13: Agosto 2011)

Es probable que necesitemos el paso de mucho tiempo para dimensionar el colosal cambio que está atravesando el mundo de la cultura en el presente. Tal vez otros mojones de igual importancia en la historia de creatividad humana sean la invención del cine, o la puesta en funcionamiento de la imprenta. Los cambios en las prácticas culturales, impulsados por ciertas condiciones tecnológicas, empezaron por modificar la forma de expresarnos y terminaron por meterse con la arquitectura misma de la cultura. El uso de los textos, las imágenes, la música y cualquier otro objeto creativo está cada vez más condicionado por conceptos como la interactividad, la participación del usuario, y la posibilidad de transformar prácticamente cualquier obra en una construcción que también incluye al destinatario. Así, los artistas de la postproducción, según Bourriaud ya no sólo son los autores sino que existe una superposición de roles con confines imprecisos y resultados novedosos: ya no hay más discos, no porque desapareció el soporte, sino porque nadie escucha una lista de canciones preestablecida. De hecho, ahora, cada melómano arma su playlist “pieza a pieza”. Estos prosumidores en los que se han transformado, siguiendo a Mc Luhan y Toffler, los grupos que antes eran públicos o consumidores de música también ensayan nuevos tipos de producción no autoral construyendo “enjambres” como bien ha explicado Steven Johnson en Sistemas emergentes o qué tienen en común hormigas, neuronas, ciudades y software. Los integrantes de una comunidad ahora trabajamos juntos, diseñamos el futuro mientras vivimos en el. También Tim O´Reilly, al definir el concepto de 2.0, nos llama a reflexionar sobre una nueva producción intelectual de carácter colaborativo capaz de transformar a la cultura, antes un cánon, en una gran conversación políglota.

Interactividad, participación, postproducción, prosumidores, autoorganización o 2.0 son conceptos fertilizados por la tecnología, que se dan necesariamente en un marco de red. Mientras el mundo incorpora con cierta naturalidad estos cambios que marcan la forma en la que nos vinculamos con la creatividad, la gestión de grupos e instituciones culturales aun no ha terminado de adaptarse y encontrar su rol en este nuevo escenario: por consiguiente existe una deuda consistente en repensar los modelos para este momento histórico signado por procesos desterritorializados y prácticas emergentes.

Sin dudas, los nuevos proyectos culturales serán aquellos que eviten la direccionalidad de la información, comprendiendo que los prosumidores demandan de iniciativas horizontales, dialógicas y colaborativas. Hay una comunidad detrás de cada experiencia y la teoría del emjambre ha de aplicarse no sólo para aspirar el polén de la creatividad sino que las flores deberán ser plantadas según ese mismo criterio. Los problemas de la distribución, el hábito de compartir, los telespectadores que participan activamente de proyectos, así como las herramientas P2P , o la necesidad imperante de poder ingresar a los programas va más allá del software también se corrió del mundo virtual a la realidad. Así, los asistentes a instituciones culturales demandan esas mismas libertades que tanto esfuerzo les costó colonizar, y se sienten con derecho a entrar “al código” del programa cultural. Muchas veces se dijo que los Centros Culturales son un hardware, y que el modelo de gestión era el software. Pues bien, ahora esa programación debe ser libre y abierta. Hoy, con el hasthtag del #15M hecho carne y hueso, no hay dudas que es el espacio de la cultura, justamente, el que debe tener la plasticidad del ágora para ser el seno de los nuevos debates y las nuevas formas de pensar.

Preocupados por acompañar estos procesos históricos que se están dando, la Red de Centros Culturales de España en Iberoamérica dependientes de la AECID, ha ido incorporando proyectos y prácticas que le permiten tener un protagonismo en estas nuevas dinámicas, estableciendo estrategias comunes con creadores, instituciones y estados. Si vivimos un tiempo 2.0, los CCE no sólo han aplicado las herramientas informáticas, sino que están renovándose mediante un proceso que les permita conversar de forma genuina con los otros actores, fomando parte de las comunidades y apostando por un trabajo conjunto y colaborativo que siempre es más difícil de hacer, pero sin dudas es más estimulante y profundo ya que no depende de una voluntad. Es una trama, un juego de significaciones, una malla que soporta a los ciudadanos de la globalidad gracias a la diversidad de su tejido, el sostenimiento de las indentidades dinámicas del SXXI, y algunos paradigmas comunes como nuestra lengua.

Con los dedos de una mano
Estas son algunas de las acciones que la Red de CCEs de la AECID está implementando en materia de pensamiento en red, tecnología y participación.

1. Modificación de la propia topología de la red.
Así como las prácticas y las prédicas de este tiempo cultural están cambiando por el impacto de la vida en red y la penetración de la tecnología, la forma de las organizaciones propiamente dichas también ha mutado. En el caso de la Red AECID, desde hace unos años a esta parte ,el ritmos de las reuniones que hubiera sido bianual ha pasado a ser semanal. Cada miércoles no sólo se reunen los directores de los Centros gracias a recursos comunicacionales gratuitos como Skype sino que diariamente se intercambian insumos y herramientas de toda índole mediante la plataforma Dropbox. Como resultado, nuestra red centralizada ha adquirido una fisonomía “distribuida”. Pero no sólo se modificó la topología de la red sino que también se cambió su estacionalidad, su ciclo horario y las zonas de actividad, dejando patente que se trata de un organismo vivo y autoorganizado.

2. Un órgano replicante.
No nos referimos acá a los androides con las ovejas soñadas de Philip Dick, sino a un espacio independiente que replican en la virtualidad aquello que los Centros hacen en sus sedes. Los anillos de Saturno, es una web replicante sugerida por AECID que se dedica a potenciar los vínculos y favorecer la conexión entre las ciudades que conforman la zona donde hay Centros Culturales de España. No es otra cosa que la idea de red llevada a la reflexión y la difusión de investigaciones literarias, audiovisuales, así como de un arco muy variado de experiencias. Ensayística multimedial para unir iberoamérica mediante la poética de sus propias ciudades.
www.losanillosdesaturno.org

3. Una médula para ideas invertebradas.
Hipermédula es otro satélite que surgió desde la red con el objetivo de divulgar las noticias en torno a la AECID y la propia Red de CCEs de forma global. Un mayor número de sinapsis independientes entre las geografías, difusión entre los puntos e inciativas propias, como un festival de videominutos iberoamericanos, o micronarrativa para twitter son el avlor agregado del portal de novedades culturales. Cinco millones de visitas así lo confirman.
www.hipermedula.org

4. Radios online.
La ensayista argentina Beatriz Sarlo considera que fue la radio, puesta en funcionamiento público allá por 1920, la base de la inmediatez y el presente peremne que atraviesan la contemporaneidad. Tal vez debido a ello y al deseo de darle voz a las comunidades, haciendo del trabajo cultural un ejercicio coral, desde la red se están poniendo en funcionamiento numerosas radios on-line. Con diferentes matices, pero siempre trabajando de forma rizomática, se interconectaron las radios online de los CCEs hacen de caja de resonancia para la labor en el territorio. El mes pasado se reunió esta “radio-red” en el Encuentro Ondas en coro para discutir los pasos a seguir con su iniciativa.
http://ondasencoro.blogspot.com

5. La Anilla cultural Latinoamérica / Europa.
Por último, es otra iniciativa impulsada por la AECID. Conecta al CCCB (España) con, el Museo de Antioquía en Medellín (Colombia), el Museo de Arte Contemporáneo de Santiago (Chile), El Centro Cultural Sao Paulo (Brasil), y el CCE.C / AECID de (Argentina) para la construcción de actividades artísticas conjuntas que tengan lugar gracias a la utilización de una red de Internet 2 dedicada a proyectos científicos y académicos. Gracias a esta estructura, estos centros desarrollan iniciativas colaborativas de investigación y puesta en funcionamiento desterritorializadas.-
www.anillacultural.net

martes, 4 de octubre de 2011

La evolución de las familias

La evolución de las familias

Al mismo tiempo que Córdoba y la primavera no consiguen consumar su amor durante este concierto de vientos, unos tosen y otros, los más afortunados, serán víctimas y beneficiarios del flechazo proveniente del arco de Cupido o el de San Sebastián.
El ejercicio de la aleatoriedad en las relaciones humanas junto al sabor picante de las hormonas serán la partitura de la vida misma. Basta con observar las constelaciones familiares para entenderlo y deducir que ese ritmo tremendo nos altera.
Sin embargo, el recorrido de los flechazos, el nacimiento de retoños primaverales y los fuegos que se ahogan en sus propias cenizas van dibujando un mapa signado ya no por familias tipo, sino por tipos de familias. Parejas homo y heterosexuales se unen en primeras, segundas y enésimas nupcias para constituirse en el núcleo de familias con hijos míos, tuyos y nuestros. Pida permiso y pase al interior de las familias del siglo 21, así somos desde los últimos diez años.

Matrimonios y algo más
Con los resultados recientemente difundidos del censo realizado en 2010 en las manos, podemos confirmar que existen 40,1 millones de argentinos y que ha habido una variación poblacional del 10%. Desde hace varias décadas se han incluido consultas sobre la situación familiar de los censados y, a pesar que este último censo se centró en las condiciones de las viviendas del país, al hacer un ejercicio de superposición con los datos del censo anterior, de 2001, enfocado en recoger datos sobre la situación conyugal, los resultados serían que
un 44 por ciento está, o ha estado, en una relación de pareja. Además de casados y juntados, en esta categoría se contemplarían los separados, divorciados y viudos. Por el contrario, existe un 22 por ciento de los argentinos que se conservan solteros y, debemos suponer, dispuestos a enredarse con alguien esta primavera. Vale decir que estamos cruzando los datos de los últimos dos censos.

Una complementación entre el censo de 2001 y el de 2010
Completan la totalidad nacional los jóvenes menores de 14 años que representarían un 34 por ciento, y cuyas situaciones de pareja no han sido contempladas.
En el Censo 2001, el capítulo dedicado a la situación conyugal, acusaba como datos más importantes que la mayoría de los casados tienen de 40 a 44 años, mientras que los convivientes (técnicamente “en unión consensual”) oscilan entre 25 y 29 años.
Las mujeres, por mucho, son mayoría en el capítulo “separados y divorciados”, pues representarían el 63 por ciento de los censados. Ellas, en la división de edades estarán más divorciadas entre los 50 y los 54 años. Ellos, por su parte, tendrán esa condición entre los 45 y 49 años.
En materia específicamente de vida familiar, el 85 por ciento de la población vive en un hogar multipersonal, lo que significa, casi exclusivamente, en nuestro país un hogar conyugal. En otras latitudes es frecuente compartir vivienda para dividir gastos o pro­fundizar la amistad (como la serie Friends), pero en Argentina, techo y familia son casi sinónimos.
Eso sí, de las familias que viven juntas, el 83 por ciento son familias denominadas “completas”, mientras que el 17 por ciento responde a un modelo monoparental (refiriéndose a la presencia de un solo cónyuge).
Entre estas familias monoparentales, la mayoría (57 por ciento) estaría liderada por una mujer que tendrá entre 30 y 59 años. Hay más de dos mujeres de esa edad liderando un hogar por cada hombre que lo hace.
A esta información del Censo anterior podríamos agregarle datos del nuevo censo: hay 11 millones de viviendas en país. Estos “hogares” son, en un 79%, casas, en un 17% departamentos, mientras que el resto de los censados viven en casillas o ranchos. Aunque nos salgamos del tema vale decir, también, que casi el 10% de estas familias usarán un baño precario, y que el 2% ni siquieran cuentan con uno.
Algo tendrá eso de estar juntos, pues pareciera que hay cierta tendencia a reincidir ¿si no, cómo se explica una cantidad relativamente pequeña de separados o divorciados?
También ese grupo (el de los se­parados y divorciados), tiene mayoría de mujeres; por cada hombre que se apartó de su pareja habrá, casi, dos mujeres.
Sin condenar al género masculino, es un estereotipo que, después del divorcio, mamá y los hijos se quedan juntos, mientras que papá se irá solo o, en muchos casos, con su propia madre, engrosando la estadística de familias monoparentales matriarcales.

Elogio de la madrastra (y los padrastros, claro)
María del Valle se separó de su esposo, con quien tuvo dos hijas. Al tiempo conoció a Tomás, y vive con él desde hace más de una década. La más pequeña de las niñas adora a su papá, lógicamente, y también quiere mucho a Tomás, con quien ha convivido casi toda su vida.
Tomás también es divorciado y también tiene dos hijos, de los cuales uno ya es padre.
María del Valle es “abuelastra” (si es que existe la palabra), pero usemos simplemente “abuela”, a pesar de que es demasiado joven, si se tienen en cuenta sus propias hijas.
La familia colombiana, Fernando Botero, 1973
Esta constelación familiar, como muchas en la actualidad, no tiene la forma tradicional del árbol genealógico, sino que sus ramificaciones están entremezcladas o más distanciadas de lo habitual.
Los nietos serán unos afortunados con tres abuelas, una extravagancia menos interesante que aquellas familias donde algún cónyuge tiene nuevos hijos, muy pequeños en comparación con los de su primer matrimonio. ¿Cuántos casos conocemos de generaciones con menos edad que algún in­tegrante de la anterior? Todo esto nos hace imaginar a tiernos tíos siendo acunados por sus propios sobrinos.
En todo caso, deberemos incorporar la idea de módulos familiares que incluyan segundas y terceras nupcias, una fertilidad extendida, y una diversidad hogareña que tiende a comple­jizarse.
María del Valle y Tomás, de hecho, tienen una pareja de amigos que, entusiasmados con la ley de matrimonio igualitario, se casaron y ahora tramitan la adopción de una niña preciosa, aunque uno de ellos ya tiene hijos de su primer matrimonio, una unión heterosexual.
Con familias de padres del mismo sexo y con hijos de distintas parejas cuyas edades pueden ser similares a las de los nietos, las madrastras y los padrastros aún arrastran esa aura literaria y tenebrosa. Nadie quiere ser presentado como “mi padrastro” o “mi madrastra”, porque automáticamente el relato conducirá a Hansel y Gretel abandonados a su suerte por la malvada nueva integrante de la familia. O recordaremos las tristes historias de Cenicienta y Blancanieves, cuyos zapatos parecieran quedarle bien a todo hijo de padres divorciados cada vez que desea imponer sus caprichos.
Pero la vida, y fundamentalmente la historia, demuestran lo contrario si contemplamos que la principal causa de segundas nupcias ha sido, de la antigüedad al siglo 20, la muerte de uno de los cónyuges y la necesidad de sostener una estructura familiar.
Si antes la muerte era causa o necesidad de volver a casarse, desde el divorcio a esta parte, la principal causa de segundas nupcias es el amor, como sostiene en su columna el padre Guillermo Mariani.

El temible divorcio
Vivir el divorcio de los padres es terrible, pero esa tristeza se verá iluminada por el alivio que conlleva dejar de estar expuestos al infernal clima de agresiones y peleas. Además, mientras más apoyo reciban del entorno, más fácil será la transición.
En ese sentido, habrá que recordar que todavía hay instituciones educativas que excluyen a niños que, ya dolidos por lo que viven en casa, son expulsados por razones que nada tienen que ver con ellos y puestos a la intemperie de su círculo íntimo justo cuando más lo necesitan.
Alejandro Xul Solar, pais rojo teti, 1949, Museo Xul Solar
Hay que confiar en que la dolorosa situación de una familia que se modifica dará lugar a un nuevo enjambre familiar con una promesa de felicidad, cariño y compañerismo exactamente igual al de todo inicio.
¿Cuántos padrastros estarán manejando el auto hacia la escuela de su hijastro mañana temprano? ¿Y cuántos fueron anoche en piyama hasta la puerta de una fiesta? Y hoy, domingo de asadito ¿cuántas madrastras harán las ensaladas, después de bañar a un niño que no desciende de ellas?
Vivimos en el futuro, cuando la ausencia de lineas rectas es una posibilidad para estar juntos, y los hijos con sus apellidos diversos son sólo un pretexto más para complicarle la vida a ese fabricante de adhesivos familiares para los autos que debe estar haciéndose rico.

Madre ¿hay una sola?
Nadie quiere a su mamá más que su hijo. Nada puede competir, ni remotamente, con la potencia mágica de la mirada gorjeante de un hijo. Pero lo mismo pueden decir mis vecinos, y los del lado, y los siguientes. Cada familia es especial; un conjunto misterioso cuya geometría surge de las distancias y uniones entre los componentes.
Casarse, divorciarse y, más recientemente, poder unirse con personas que han tenido elecciones de género diferentes están modificando esa métrica hogareña desde un 12 de junio de 1987 cuando la Ley de Divorcio Vincular, número 23.515, se publicó en el Boletín Oficial.
Fue el gobierno de Raúl Alfonsín, en plena fiesta de la democracia, quien ganó la pulseada con la Iglesia y sacó al país de la triste lista donde se hundía junto a las últimas cinco naciones sin divorcio
vincular del mundo.
Con amenazas de excomunión y no pocas corridas, la ley se votó y benefició a más de tres millones de personas, en ese momento separadas o deseando hacerlo.
Además de constituirse en una forma de regular el futuro de muchas parejas que deseaban seguir, o iniciar una vida en conjunto sin discriminación, la Ley de Divorcio y, varias décadas después, la Ley de Matrimonio Igualitario, sacaron a padres e hijos de la ilegalidad y la vergüenza para garantizarles los mismos derechos humanos que todos tenemos: amarse, unirse, tener hijos.
Otro supuesto flagelo que iba a sufrir la sociedad era una catarata de divorcios, que nunca llegó, o el completo abandono de la institución casamiento, debate superado gracias a muchas parejas que siguen alquilando salones de fiestas, inclusive después de haberse divorciado.
Hoy, décadas después, las tasas de divorcios se mantienen estables e inclusive bajan, como se puede
observar en las estadísticas de la Ciudad de Córdoba.

Tendencias
La doctora María Virginia Bertoldi de Fourcade es vocal de Cámara del fuero de Familia y directora de una importante investigación sobre la disolución de los matrimonios en Córdoba. Tomó una muestra de 5.500 casos entre el año 2000 y 2004, e iden­tificó numerosas tendencias que constituyen uno de los pocos estudios serios del país. Es, si se quiere, la autoridad en divorcios.
En el trabajo se observa el liderazgo femenino en la petición de divorcio, la detección de una franja frágil entre los 36 y los 50 años, un momento delicado en torno a los 12 años de matrimonio, una
mayoría de parejas con un hijo que recurren a los tribunales y, normalmente, la tenencia de los niños en manos de la madre.
En una conversación reciente, la doctora Bertoldi consideró que muchas tendencias se sostienen, aunque subrayó que se observan menos casamientos, especialmente si se tiene en cuenta el crecimiento poblacional.
Específicamente, en cuanto al divorcio, hay una mayor cantidad de tenencias compartidas e inclusive de padres a cargo de los hijos; familias cada vez más ensambladas con las consecuentes nuevas tipologías familiares y, sorpresivamente, se ha detectado que los divorcios tuvieron cierta tendencia decreciente en 2009 y 2010.
Según la percepción de la magistrada, apoyada por datos estadísticos, se sigue divorciando alrededor de un 30 por ciento de las parejas que se casan, pero la cantidad de divorcios se redujo entre un ocho y un 15 por ciento.
También consideró que el impacto del matrimonio igualitario no es significativo, ni en términos de uniones, ni de divorcios. En un futuro, concluyó, divorciarse debería ser más sencillo. En cuanto a
los aspectos patrimoniales, tendrán que existir distintas posibilidades para acordar la sociedad de ganancias.

La presencia del otro
El doctor Gustavo Falavigna es médico psiquiatra especialista en temas familiares, evaluador de Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (Coneau) y miembro del proyecto Casa de Familia. Puesto a reflexionar sobre la relación entre los hijos y el nuevo cónyuge, Falavigna opinó que los niños “son personas fusionables”, ya que justamente pueden fusionar adecuadamente la paternidad biológica y la convivencia con otro referente.
De hecho, opina que gran parte de las funciones paternas o maternas están atravesadas por la convivencia, la necesidad de determinar límites y construir autoridad. El techo delimita los modelos de comportamiento y establece los lineamientos para los niños.
Sobre la presencia del ex cónyuge, el médico concluye que “se ha avanzado bastante en la presencia del otro” (por ejemplo en eventos como un bautismo, una comunión u otros acontecimientos), porque hay una generación de adultos que debe cuidar de sus crías, y desde un punto de vista práctico, no importa el tipo de familia sino cómo protegemos la descendencia.
La incomodidad del divorciado pareciera ser más marcada en los casos de segundas nupcias con personas del mismo sexo, asunto que, como la posibilidad de adopción, despertó muchos debates.
En ese sentido, la lógica se impone y el especialista dice que “las parejas gays pueden tener igual o más cariño y cuidado para sus hijos que las heterosexuales”, pero son víctimas de la homofobia imperante.
Recuerda, en ese sentido, que se habla de homosexualidad desde hace un siglo y medio, que la homofobia recién se entendió en 1975, y que la homoparentalidad es un derecho humano, pero que se empezó a debatir hace un puñado de años, en 1996.

Son los muebles
Familia y hogar son casi sinónimos, esa es una primera conclusión. Además, la continuidad de la institución matrimonio como un momento que todos (y especialmente todas) queremos es otra conclusión. Por otro lado hay que subrayar que la cantidad de parejas que interrumpen su unión no presenta variaciones estadísticas desde hace un tiempo considerable.
Al estereotipo de mamá a cargo (90 por ciento de los casos con niños pequeños, según Clarín) lo debemos matizar con muchos papás que tienen tenencia compartida y muchos padrastros y madrastras que colaboran cada vez más en la felicidad que finalmente, todos desean al empezar,
volver a empezar, o sostener una relación.
Dice Truman Capote en Crucero de verano que “la fragancia consumida y las posesiones raídas de la casa” dan testimonio de una vida en común difícil de perturbar.
Parece ser que “aquella vida, aquellas habitaciones, les pertenecían; y se pertenecían unos a otros...” Entrar en un hogar, clasificado como sea en los censos nacionales de 2001 y 2010, según las conclusiones de Bertoldi, o los diagnósticos de Falavigna, sigue siendo una experiencia movilizadora y, más allá del tipo con el que se corresponda, hay cierta imantación entre los muebles y sus ropietarios que hace posible imaginarlos moviendo los sillones para estar juntos en un tiempo impreciso pero conmo­vedor, como el color del sillón del living.-

domingo, 17 de julio de 2011

Muestras de mierda. Una reflexión sobre el arte conceptual y las políticas culturales

(Publicado por la Revista Replicante de México)

El sistema educativo está lleno, fundamentalmente, de procesos de enseñanza cuya lógica es justamente la del docente y, en muchos casos, no guarda ninguna relación con la utilidad, o el sentido para quien aprende. El sistema se transformó en una razón en sí misma, y se enseña lo que dice el programa, como dice el programa, y por la sencilla razón que así cobrarán los docentes y pagarán los alumnos.

Como anécdota personal recuerdo haber rendido en condición de alumno libre (suena bonito pero es castigo) el último año del colegio secundario y, enfrentado al programa de física, descubrí que las últimas bolillas de la materia abordaban el (¿cómo llamarlo? ¿desactualizado?) tema de la “posible vida lunar”-. Aclaro que no era 1969, ni 1970, sino 1993. Pero al consultar cómo se abordaba el asunto se me informó que

debía estudiar estas hipótesis ya que el programa del colegio había sido escrito en 1965 y esas eran las reglas. Aprobé gracias a Galileo, Copérnico y Newton.

Así como uno las ve, las maestras -salvo mi abuelita, claro está- y las políticas educativas, han sido muy promiscuas con preferencia, para el ejercicio de esa promiscuidad, de los ámbitos culturales donde también puede observarse el mismo grado de cabezonería: “ingrese Ud. su pieza artística por esta política cultural y nosotros nos ocuparemos de devolverle un expediente. Nada tiene que ver con el arte, con las experiencias culturales, pero en sí mismo todo el proceso tendrá mucha lógica.

Incluso le podemos garantizar sellos en varios folios.”

En este contexto, el arte conceptual, aquel de las ideas hechas obras (y me hubiera gustad

o dejar un error tipográfico bonito “ideas hecha sobras”) gozará de cierto espacio en la medida que su envoltorio minimalista funcione adecuadamente como maquillaje para un museo. Pero ideas y política cultural parecieran ser una conjunción difícil.


En cierta medida

En cierta medida, el problema alrededor de un lugar genuino para estas experiencias artísticas, especialmente en el entorno latinoamericano, no viene del espacio que tienen, claro, algunos artistas bien rankeados, sino de la forma en que se aborda: se diseñan muestras de arte conceptual con las mismas herramientas metodológicas, museísticas, o de programación, que las utilizadas para presentar objetos, artesanías, música pop, diseño de indumentaria o piezas paleontológicas. Si no hay vida en la luna, da igual que si la hay porque ideas o jarrones, acá se muestras así.

Las políticas culturales herramentalizadas para funcionar como florituras de las otras acciones de un gobierno, son confeti y un estante ingenioso pero jamás llegan a la ciudadanía y, en todo caso, sólo consiguen profundizar la brecha entre aquellos pocos entendidos en arte y el enorme resto de asistentes que se auto-excluyen o se inventan verdaderos delirios lisérgicos frente a las propuestas conceptuales.

Dice José Texeira Coelho en el Diccionario crítico de política cultural (Gedisa / 2009) que la idea de que lo bello es patrimonio de la sociedad y la humanidad, aparece claramente en un decreto de la asamblea nacional francesa …. de 1792 y poco antes, el mismo autor dice que el objeto de las políticas culturales es que un número siempre mayor de personas tengan acceso a un número cada vez más grande de obras de arte.

Dado que aprobé física y conozco las teorías de los primeros sesenta sobre los habitantes de la Luna, me siento en condiciones de formular la siguiente pregunta del mismo lustro ¿Cuánto esfuerzo estatal se deberá destinar, entonces, a que los ciudadanos entiendan la mierda de Piero Manzoni? Porqué verla, la verán todos, además queda lindo y hasta es graciosa, descontando que conseguirá mucha prensa. Pero si el arte contemporáneo es aquel que cuestiona sus límites, el arte conceptual será el que cuestione los sistemas.

Orham Pamuk, en el Museo de la Inocencia dice los objetos que nos quedan de los momentos felices guardan con mucha más fidelidad que las personas que nos hicieron vivir esa dicha el placer de su recuerdo, sus olores, sus impresiones táctiles y visuales. Y aunque pareciera contradictoria la cita, o demasiado certera en el caso de Manzoni, la tomo para ilustrar mi frustración si se reemplaza el termino objeto por la palabra idea. -


viernes, 8 de julio de 2011

Un flâneur en bondi

(publicado por Ciudad X, Julio de 2011)

Tratándose de una crónica, este texto comienza con un hecho real en una librería de nuestra ciudad.

El lugar no es otro que Rubén, de calle Colón, el anaquel de saldos más diverso del centro; allí donde los libros de arte y los de porno conviven en promiscuidad. En una tarde de los primeros años del dosmil descubrí ahí un ejemplar de Arte, prosperidad y alienación, de Roy Mc Mullen. Rodeado de onanistas leí que la modernidad “mina la vitalidad de los viejos estilos para comunicarles, luego, una nueva vida difundiéndoles más ampliamente que lo que nunca lo estuvieron en el pasado. Aliena e integra, deshace y rehace...”. Valía, seguro, los diez pesos que cotizaba. En el colectivo lo empecé a hojear más detenidamente y, en detrimento de su posible integración a mi biblioteca, descubrí que había tenido un dueño anterior: la página de cortesía, arriba a la derecha decía “De Lorenzi”. Yo conocía a Cachoito por algunos libros en los que habíamos trabajado juntos, sobre todo en los de Daniel Salzano, pero no había mucha confianza entre nosotros, así que le mandé un mail. Todavía conservo, gentileza de hotmail, unas frases diciéndole que tenía su libro y que se lo devolvería a cambio de un café, siempre suponiendo un robo entre el dueño y el compraventa. Pero Cachoito había vendido el libro porque no le gustaba el diseño de tapa, aunque accedía a un café para hablar de eso. Leí el libro, probablemente de forma febril porque me pareció una mezcla lisérgica entre Canclini y Danto (referencias que jamás volví a encontrar) y, tratando de agradecerle a Cachoito la bibliografía, le compré Postproducción de Nicolás Bourrriaud. Se suponía que era lo mismo que McMullen, pero actualizado. Él entendió el mimo y se extendió en la charla. Debemos haber tomado unos nueve cafés y, como todavía se fumaba en los bares, el cenicero hirvió de Colorados como si se tratara de un antecesor del Puyehué. Llegué varias horas tarde a donde debía ir después, pero con la cabeza igual que el cenicero, hermosamente quemada.

Todavía Cacho era el alma gráfica de La Voz y trabajaba en muchos lugares más. Era como 10 hombres, sin embargo toda esa actividad no le había vaciado el corazón sino que lo mantenía lleno de ideas. Recuerdo que en otra fumarola de esos días le pregunté por la ciudad y me dijo que le entraba por la ventana del colectivo, porque De Lorenzi recorría en bondi las calles de corderoy. Él, como la ciudad, vestía esa tela en pantalones, sacos y gorras. Y siempre los remataba con unos timbos un poco fusilados pero muy grandes, y nunca negros. Only Marrones. ¿Qué habrá significado?


Había nacido en el 40, así que lo conocí con más de 60 años pero no se le notaba ninguno. Era, de hecho, el tipo más joven que me visitaba, al igual que su coetáneo, el Negro Carlos Narvaja, para el que no se me ocurre un calificativo mejor que negro culiado. Los dos tenían un amigo en común, el gran Jorge Bonino, quizás el artista más interesante que dio esta provincia. Los tres habían pasado por donde se debía: la Facultad de Arquitectura en los 60, cuando se suponía que ahí estaba el punto de fuga. Pero nuestro protagonista se bajó rápido de los moldes de la enseñanza y se dedicó al diseño, primero en la agencia de Borioli y Pont Vergés, por gentileza del primero -y a pesar del segundo-, dice la leyenda.

Su vanguardismo hizo que se acercara después a la televisión de los SRT, donde trabajó hasta el 79. Mientras de noche vibraba acompañando a Bonino rumbo al Instituto Di Tella, de día creaba “la cebollita” de Canal 10. A la siesta, para no dormirse, le daba a los cimientos de la escuela de Cine de la UNC.

Fue becario en Italia, curador de las bienales de humor e historieta, pintor, diseñador, ilustrador y animador (se dice que Norman McLaren le regaló una tijera, la única que entregó en el Cono Sur, al pasar por Córdoba). Pero nada de eso describe a Miguel De Lorenzi, una de las piezas claves de la cultura de Córdoba, cuya humildad era lo suficientemente grande para incluir la comunicación de todas las proezas del épico siglo pasado mediterráneo.


Siempre con fuego

Una tarde salíamos de ver un ensayo y le invité una cerveza, pero no quiso. Me dijo que se había tomado todas las que le tocaban antes de los 40. Me lo dijo hablando con las manos, esas herramientas gigantes que interponía entre él y la vida. Hablaba con los dedos muy separados y demasiado largos. Detrás, el único poseedor de la fórmula secreta para la identidad gráfica cordobesa, bajaba la cabeza y miraba desde abajo y hacia arriba con las cejas más grossas del interior, deletreando las vocales de esa tonada muy acentuada que le caracterizaba. Casi seguro, después de esa mueca te mostraba algo, una tapa de un libro, y te preguntaba ¿te gusta, nene? Nunca lo vi sin gafas o sin camisa. Desconozco si tenía torso, pero sé lo que sí tenía: tiempo para los amigos. Y fuego.

Bordeaba la sabiduría debido a una doble ración de una curiosidad que traía de fábrica, pero desde una sencillez de bar, llana, cercana, sincera. Y ese merodear urbano, con la mirada atenta y el velocímetro del paisaje puesto al ritmo de un puchito, le llevó a cazar instantáneas mágicas que luego nos enviaba por e-mail hasta que, por goleada, se ganó un espacio exclusivo en el diario que llevaría el nombre de sus envíos cartiebresonianos “Andurrreando la ciudad”.


Esa boquita

Nunca habrá suficiente espacio en una nota periodística para iluminar la oscuridad de los cuadros del Parque Sarmiento, las geometrías de las torres donde vivía y el amor de las parejas pintadas. No hay como mencionar las piezas comunicacionales de la FICO, Canal 10, La Voz, Día a Día, Epec, LW1, sin quedarse corto, y eso se notó en la muestra Recácholis que monto el CCEC. La magnitud del artista sonriente se evidenciaba cuando frotaba su calva para hacer surgir otra argentinita genial. Pero de todas sus obras, desde el colectivo como él hubiera querido, yo me quedo con el cartel de la Soppelsa hecho en 1975. Seguro. Un lunar de la ciudad, ese que tanto te atrae en la cara de ella. Una marca urbana pequeña pero muy presente, juguetona y contemporánea que, como el de los labios de la Monroe, te hace perder la cabeza cada vez que recordás lo sexy que era tu ciudad cuando el Cacho la dibujaba.-


Perfil

Miguel De Lorenzi, alías Cachoito nació en Villa María en 1940 y falleció trabajando en la computadora, el 24 de Junio de 2010. Artista, diseñador, sabio, se desempeñó en Canal 10, La Voz del Interior, el Emporio ediciones y Sudamericana, entre muchos otros laburos. Era un referente indiscutido del arte gráfico nacional y varios trabajos suyos están reunidos en “Miguel De Lorenzi / Pinturas, ilustraciones periodísticas y diseño gráfico”. La plaza de fumadores de La Voz, a la vuelta del Bar, lleva su nombre. Un justo homenaje, como los dos blogs que le tienen presente: El concurso “me falta un cacho” http://mefaltauncacho.posterous.com del CFE y el CCE.C y Andurreando la ciudad, de La Voz http://www.lavoz.com.ar/andurreando.

domingo, 3 de julio de 2011

Revoluciones e-reales

(Publicado por La Voz del Interior, en su suplemento Temas del 2/7/2011)

Los ciudadanos
pretenden reconquistar el poder ¿un sueño vuelto realidad o una utopía virtual? No hay dudas del enfrentamiento entre la forma tradicional de hacer política y el nuevo civismo activo de Internet y las acampadas.
El comienzo de esta nueva década está atravesado por una serie de movimientos políticos emergentes que se caracterizan por una horizontalidad en su estructuras y una apropiación de espacios comunicacionales como las redes sociales. Parece un escenario remoto, localizado en Islandia, Túnez, o Europa, pero tal vez las tomas de las Escuelas Provinciales durante el año pasado son un síntoma local de un fenómeno global. Algunos votantes toman las calles en busca de un espacio diferente al de los partidos, pero con resultados diversos. Argentina y los cacerolazos del 2001, las protestas contra la ley de educación cordobesa, Islandia 2010, la primavera árabe, y las protestas en Europa de este año visibilizan la potencia comunicacional de las redes, desde los sms hasta twitter. Pero las autoridades, y tal vez los medios de información tradicionales, no están capacitadas para dialogar con estos colectivos.

Política emergente de ciudadanos sumergidos

Córdoba, 18 de diciembre de 2010. Todavía hay personas detenidas y hospitalizadas después de la jornada del 15, cuando se sancionó la nueva ley de educación en la legislatura cordobesa y su corolario fuera un enfrentamiento entre los manifestantes y las fuerzas policiales. Uno de los hospitalizados coloca una ficha y enciende el televisor de su pieza. Ya le darán el alta. En las noticias internacionales que filtra el TV hay un dato que pasa, casi desapercibido. Mohamed Bouazizi, un joven tunecino de 26 años acababa de inmolarse como protesta por la confiscación de su puesto ambulante de frutas. Tenía esa actividad para alimentar a su madre, sus dos hermanos y cuatro hermanastros. Formaba parte del 20% de desempleados de su país, situación que se ampliaba al 60%, en el caso entre los menores de 30 años. El día anterior, además de ser víctima de la incautación de su único capital, y de la violencia policíal, no tuvo suerte con una presentación solicitando la restitución de su mercadería. Es que las autoridades no saben escuchar.

Mohamed falleció el 4 de Enero y pasó a ser considerado El Padre de la Revolución Tunecina, pero su muerte sirvió como detonador para hacer estallar 24 años de dictadura conducida por Zayn al-`Abidin Ben Ali.

Con una genealogía difusa, tal vez descendiente de los cacerolazos veraniegos de 2001, y remotamente Islandia 2010, la denominada Primavera árabe se extendería de Tunez a Argelia, Libia, Jordania, Mauritania, Omán, Sudán, Yemen, Egipto, Líbano, y Marruecos con diferentes grados de incidencia en la política: acampadas, manifestaciones, cambios en el gobierno o revoluciones; y una realidad que no deberíamos olvidar, más de 10.000 muertos. Muchos mensajes enviados desde el celular, mucha red social en Internet y los gobiernos bloqueando el acceso a la información. Pero la inestabilidad sísmica de la red y el volcán social ya estaban activos, eran imparables y cruzaron al viejo continente. Grecia, Portugal, España, pero también Francia comenzarían a experimentar, con mayor intensidad este año, un descontento entre los jóvenes y los desempleados (lamentablemente sinónimos en demasiados casos).

El cordobés, estudiante de la ciudad de las artes y artesano, ve entrar al médico que le enviará a casa y mira al tunecino agonizar. Piensa “Podría ser yo”.


El silencio oficial y los alaridos virtuales

Hay cierto acuerdo en distinguir estas nuevas formas de hacer política del Mayo del 68, cuando diversos grupos (la izquierda estudiantil, los sindicatos, el partido comunista) unieron fuerzas para hacerse oír. Las acampadas y manifestaciones de este 2011 se caracterizan por reunir gente común, “ciudadanos de a pie” en espacios públicos con una fuerte sensación de civismo y una arquitectura organizacional horizontal. De alguna manera, los grupos de estudiantes cordobeses que se opusieron a la reforma de la ley de educación el año pasado, también compartían esas señas, tal vez con menos cuidado por algunas formas de democracia como la discidencia, o el cuidado de los muebles e inmuebles de las instituciones que defendínan. Pero el caso es que estaban vivos y manejan sus utopías fórmula uno contra el poder, y eso está bien.

Steven Johnson, autor del libro Sistemas emergentes O qué tienen en común hormigas, neuronas, ciudades y software destaca las similitudes entre el crecimiento del moho, las redes del cerebro humano y la autoorganización de grupos que se dan, naturalmente, en Internet. Son “sistemas ascendentes, no descendentes. Extraen su inteligencia de la base” y agrega “la evolución de reglas simples a complejas es lo que llamamos emergencia”, y lo demuestra con las hormigas cuya individualidad es incapaz de volver hasta su hormiguero si pierde la huella de sus compañeras. De hecho, una hormiga sola no conseguiría subsistir unas horas, pero muchas harán complejas obras de ingeniería, con basureros, cementerios y estructuras muy avanzadas. Lo hacen, misteriosamente, gracias a las relaciones dinámicas que trazan entre sí, porque no hay una jerarquía que dirija. Pero, a diferencia de los sistemas virtuales para recomendar libros, encontrar a nuestros amigos del colegio, o hacer de wikipedia el diccionario infinito y colaborativo que es, la política emergente tiene dificultades para hacer oír su voz. Se considera erróneamente que la mecha de las nuevas protestas se enciende en Internet, pero el sociólogo catalán Manuel Castells, que denominó a la revolución de Túnez la wikirevolución del jazmín señala “la miseria, la exclusión social, la falsa democracia...” son la causa, y la sociedad ha usado las plataformas para congregarse y construir de forma conjunta y colaborativa su discurso. Son, tal vez seamos, hormigas con una voz casi imperceptible. Pero somos muchas. Somos un apabullante coro de hormigas.

Las relaciones entre mensaje y canal, entre medio y soporte, se mezclan y en España se convoca a un #15M , o un #19J porque la presencia del signo numeral, lejos de ser una excentricidad, es una referencia o etiqueta para encontrar temas en la red social Twitter. En eso sí que la virtualidad se materializó. Sin embargo, aunque todo político que se precie de tal tiene su cuenta en Twitter, Facebook y otras redes, esos dirigentes no pueden sumarse a la lógica de las conversaciones, el pensamiento colaborativo y la emergencia. Sólo levantan la voz. Y a las hormigas no se les grita.


Los indignados se han empoderado en las redes de comunicación. Europa, y seguramente en todo el mundo de forma latente, pareciera que asistimos a un momento histórico y vertiginoso. Pero frente a los parlamentos de, cada vez más ciudades en Europa, hay un bullicio que no llega a escucharse dentro de los recintos, donde nadie se da por aludido. Inclusive muchos medios de información comulgan con la vieja verticalidad de la sociedad, desde arriba y para abajo.

Hasta el momento las acampadas y protestas no han conseguido mucho. O por el contrario, el recetario de la economía ortodoxa se impone en la cocina de Portugal, con el triunfo de la derecha, mientras Grecia y España no pueden contener su socialismo y ven propuestas liberales servidas en bandeja que nada tienen que ver con las proclamas que se reclaman justo al lado, en la acampada.

En Córdoba, volviendo a la ley de educación, después de semanas de toma, tampoco se consiguió incidir en el tradicional hermetismo de la dirigencia, ni en lo que se conoce como “la opinión pública”. José Luis Sampedro, escritor y economista español, analiza lo que se denomina #spanishrevoluction al decir que el sistema socio-económico atraviesa “una crisis brutal de valores” y que “cuando esto se hunda, y se está hundiendo” vendrán alternativas. Por ahora, la gente todavía opina y vota “por lo que ve en la televisión”. Pero, mientras en la calles de muchas ciudades de Europa, la gente dice ¡basta! Sampedro dice “otro mundo no es posible... ¡otro mundo es seguro!”.-

lunes, 16 de mayo de 2011

. . . y un día el hombre creó la Internet

(Publicado por la lavoz.com.ar el 16/5/2011)

17 de Mayo Día mundial de las telecomunicaciones y la sociedad de la información, o Día de Internet


El año pasado Beatriz Sarlo visitó Córdoba. En esa ocasión aportó una metáfora maravillosa: Internet es un anillo planetario, como los de Saturno pero circundante a nuestro planeta, e íntegramente compuesto por información. Sarlo también destacó que vivimos en un mundo reorganizado desde las pantallas de la comunicación. Y es una síntesis estupenda para las dos caras del día de Internet: una histórica posibilidad de estar juntos y comunicados como nunca lo estuvimos, y al mismo tiempo una realidad que está imponiendo un nuevo estilo de vida, un modelo laboral, y porqué no, un sistema relacional. Nótese también que la metáfora espacial de Sarlo entra en el juego de astronautas, cibernautas, y otros náuticos como los navegantes web.

¿Pero alguien me puede decir qué es la Internet?

Tal vez en esta ocasión valdría la pena definir Internet, un sustantivo que gana cada vez más sentidos diferentes entre sí, pero que cuenta con una definición concreta. Se la puede considerar un conjunto comunicacional descentralizado en permanente diseminación que se integra mediante interconexiones que utilizan un idioma común. De esta manera, las diferentes redes que le componen funcionan como una única lógica hegemónica y eficaz. Comenzó sus andaduras en USA (donde comienza casi todo) en 1969, bajo el nombre de Arpanet, uniendo la modesta suma de cuatro computadoras, tres en California y una en Utah. Erróneamente se la reconoce por World Wide Web que en rigor es el conjunto de protocolos desarrollados, mucho después (en 1990), y cuya utilidad consiste en permitir consultar archivos de hipertexto (páginas) desde otro punto de la red. Pero, además de vehiculizar la www, Internet es servicios o protocolos como el email (SMTP), la remisión de datos en archivos independientes (FTP y P2P), comunicaciones instantáneas (CHAT), telefonía, videoconferencias, juegos en línea, y un etcétera tan enorme que nadie puede dibujar su contorno. Actualmente es la fuente de información más importante del la historia de la humanidad, cuyo uso, actualización, y volumen de usuarios superó los mil millones de individuos en 2009. Este monstruo ha recorrido un crecimiento por encima de las estimaciones más optimistas, y lo hace de forma orgánica y autónoma. Entre sus usuarios, los asiáticos son mayoría (40%), seguidos por los europeos, dejando en tercer lugar a los norteamericanos. El idioma por excelencia, sin embargo, es el inglés (cerca del 30%) seguido por el chino (casi el 20%), dejando al español (10%) en tercer lugar.


Pero Sarlo se quedó corta. Internet no es un anillo que rodea el planeta, es un nuevo Universo. De hecho, si una persona visita el sitio www.opte.org podrá ver una radiografía de la red de redes y su parecido con el espacio, con las galaxias, resultará tan asombroso como la animación que se presenta en la misma web donde el cibernauta tendrá la sensación de asistir al big bang o a un viaje intergaláctico multicolor. Tal vez por eso, la Asamblea General de Naciones Unidas adoptó el 17 de Mayo como un día para hacer circular la idea de que el siglo XXI es el tiempo de la Sociedad de la Información. Alguna vez Héctor Keismajer me preguntó por su significado, y esta sería una respuesta: Es una gran conversación que cada vez se basa menos en bienes tangibles y más en la producción, tratamiento y comercialización de información.


Y ¿Por qué un 17 de mayo?

Porque hace 145 años, en 1865, y después de más de dos meses de negociaciones se firmó en Francia el primer Convenio que fundara la Unión Telegráfica Internacional, cuyo objetivo era muy elemental: entender el telégrafo de un país, en el vecino. Nacía la abuela de Internet, y sí, hasta los tecnólogos son nostálgicos con las efemérides.-

domingo, 15 de mayo de 2011

Conflictos en la constelación cultural

En relación al 21 de Mayo, Día Mundial de la diversidad Cultural

(publicado por La Voz del Interior en sy suplemento dominical Temas, del 7/5/2011)

En la actualidad vivimos dos procesos: somos más diversos porque la tecnología nos permite elegir nuevas identidades en la diversidad cultural. Pero cada vez nos reconocemos más, no por lo que fuimos o de donde venimos, sino por lo que consumimos: ¡podemos elegir! Pero bastante poco y una vez distintos, o nos entendemos, o quedamos inmersos en la violencia.

La multiplicidad se profundiza en nuestras sociedades, no sólo por los flujos migratorios, sino por las posibilidades que nos brindan las tecnologías de la información. Viajamos con el teclado de la compu.


Cultura de la diferencia

Tener una visión de todo el mundo, cada día, a través de las pantallas, nos acerca a contextos que dejan de ser remotos para ser cotidianos, obligándonos a pensarnos como una gran comunidad de diferentes. Los vecinos tienen distancias enormes entre sus identidades, y personas que viven a miles de kilómetros se sienten muy cercanas.

Pertenecemos a grupos que se integran de formas que antes no imaginaríamos, y mientras algunos son abiertos y dinámicos, otros cada vez son más impermeables. Los colectivos que construyen un muro simbólico a su alrededor ganan en endogamia y desprecio hacia el exterior, mientras se alejan del mundo en que vivimos todos. Cuando exterior e interior se vuelven a encontrar, esos grupos se relacionan desde la otredad y el conflicto.


Día diverso contra la violencia

Cada 19 de Abril, el Ministerio de Educación impulsa en la Argentina una reflexión en torno al Día de la Convivencia en la Diversidad

Cultural de la mano de una fecha señalada en el calendario escolar que remite al I Congreso Indigenista Interamericano (se celebró un 19 de Abril de 1940) y el levantamiento del Gueto de Varsovia, que tuviera lugar ese mismo día, pero en Abril de 1943.

La fundamentación del señalamiento data del año 2000, y propone “conmemorar dos hechos lejanos geográficamente entre sí, pero cercanos en significación”: Los primeros debates en torno al indigenismo y la sublevación judía de Varsovia, emblema de la integridad humana y el sacrificio individual debido al odio, las diferencias religiosas y culturales.

Argentina, magma latente de personas provenientes de culturas distintas que conviven y construyen

una diversidad en la misma escuela, en el mismo hospital, en los mismos ámbitos públicos, aun tiene grandes desafíos que resolver para capitalizar la multiculturalidad que bombea desde su corazón, hacia sus calles, diferencias y semejanzas.

En cierta medida, la efeméride pasada guarda relación con el Día Mundial de la Diversidad Cultural para el Diálogo y el Desarrollo, que en el resto del mundo se conmemora el 21 de mayo. UNESCO propone “Los derechos culturales son parte integrante de los derechos humanos, que son universales, indisociables, e interdependientes. El desarrollo de una diversidad creativa exige la plena realización de los derechos culturales, tal como los define el Artículo 27 de la Declaración Universal de Derechos Humanos (de 1948) y los Artículos 13 y 15 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales. Toda persona debe, así, poder expresarse, crear y difundir sus obras en la lengua que desee y en particular en su lengua materna; toda persona tiene derecho a una educación y una formación de calidad que respete plenamente su identidad cultural; toda persona debe poder participar en la vida cultural que elija y ejercer sus propias prácticas culturales, dentro de los límites que impone el respeto de los derechos

humanos y de las libertades fundamentales”. Vale decir que se trata de una declaración adoptada en 2003 por la XXXI Asamblea General de las Naciones Unidas.

A diferencia de denominaciones como “el día del indio americano”, este nuevo abordaje donde la diversidad es heterogeneidad, multiplicidad, variedad, riqueza y mayores posibilidades para desarrollarnos, nos reconoce sujetos portadores de una cultura personal, algo que Lévi-Strauss consideró “un acontecimiento natural” porque cada sociedad, cada colectivo y cada familia tiene sus propias pautas de construcción de identidad, de ciudadanía, de civilidad”.

Lo acertado de la consigna, también pasa por evitar una instancia de tolerancia (algo así como soportar aquello que nos incomoda) y sugiere convivencia, un proyecto común. Entendida así, no es un problema sino que es una alegría, donde -justamente- surgirá la invitación a sostener la batalla pacifista de cada una de las identidades contra las formas de totalitarismo, homogenización y discriminación cotidianas. Casualmente los primeros antecedentes de identidades culturales desterritorializadas, globales, pueden haber sido los grupos de Mayo del 68, o el movimiento pacifista anti-vietnam, ambos espacios donde la creación también tuvo un papel fundamental.


Viaje a la pluralidad

Hasta hace un tiempo la diversidad cultural era un concepto territorial. Viajábamos a otras regiones y estábamos, culturalmente hablando, en otro sitio. Con este planteo, culturas y territorios existían más o menos superpuestos ya que las culturas eran otra capa, una transparencia sobre las geografías de las poblaciones que vivían en una región. Había zonas árabes, estaban las culturas del África, Brasil y su multiplicidad, el Altiplano, la región guaranítica, etc. etc. Distinguíamos las geografías con elementos sociológicos, y viceversa: viendo un árabe, llegábamos al cliché del turbante y la chilaba, luego el desierto se dibujaba sólo, detrás, mientras el viento escribía sus poemas en la arena. El sujeto se multiplicaba, siempre en nuestra imaginación estereotipada, y así teníamos regiones, culturas y pueblos que a veces entendían los límites políticos, y a veces no.


La agonía de las lenguas

En relación al 21 de Mayo, Día Mundial de la diversidad Cultural
(publicado por La Voz del Interior en el suplemento dominical Temas, del 7/5/2011)

Hilando fino, desentendiéndose de las fronteras nacionales, se podían describir mapas más complejos y a la región del Altiplano Andino se la podía mapear mejor -y aun es así- si nos apoyamos en las lenguas. Entonces surgen zonas donde habitaron -y aun lo hacen en muchos ca
sos- pueblos muy diferentes entre sí. En función del plurilingüismo, por ejemplo en Perú, las lenguas andinas mayoritarias son el quechua, el aymará, el jaqaru y el kawki; en la región de la amazonía peruana los dialectos más hablados serán el asháninka y el aguaruna, pero conviven allí otras 15 familias lingüísticas. Además de estas lenguas y el español (hablado por un 84% de la población) encontraremos numerosas voces inclasificables. El dato concreto es que en Perú existen más de 50 lenguas maternas, por consiguiente tal vez haya un número similar de culturas. Muchos autores ya hablan de la doble nacionalidad de peruanos que además de su pasaporte nacional son integrantes del pueblo aymara, el quechua, u otro.

Si globalizamos la realidad peruana debemos decir que en el mundo hay unas 6000 lenguas, pero un tercio de la población habla inglés, chino mandarín o español. Paradigmáticamente el 96% de la población utiliza sólo un 4% de la enorme diversidad lingüística que tenemos.

Un especialista en estos temas, David Crystal, lanza unas estadísticas tremendas: “hay 3.340 lenguas habladas por menos de 10.000 personas cada una, alrededor de 1.500 habladas por menos de 1.000 personas y casi 500 lenguas habladas por menos de 100 hablantes”. Inclusive existen 51 lenguas que tienen solamente un hablante ¿cómo se dirá sólo?


Híbridos y promiscuos

La penetración y homogenización cultural, junto a los procesos migratorios y la reunión de personas que abandonan entornos rurales para vivir en grandes ciudades cambiaron la realidad del mundo en pocos años, y se potenció por la promiscuidad a la que nos someten las comunicaciones. El hombre se inserta en otras culturas sin notarlo, y mezclando su vida anterior. Aparecen así ciudades cada vez más multiculturales: Londres, y luego New York son fotos donde cabe el mundo. Y muchos barrios de esas urbes no son otra cosa que pequeñas naciones extranjeras en su propia tierra. Pero muchas otras ciudades pasaron a ser un crisol de pueblos, y las naciones avanzan hacia una abstracción de lógica exclusivamente político/económica. La multiculturalidad, como el polen humano, se diseminó rápidamente en las últimas décadas, y con ella los episodios de violencia entre distintos sectores, sobre todo en ámbitos educativos, denuncian la necesidad de instalar estos conceptos.

También se dan procesos interculturales y surgen nuevas especies florales híbridas de ese polen. Los territorios donde conviven estas culturas son espacios de mestizaje, como Córdoba por ejemplo, en los que es muy común ver sincretismos que funcionan elementos andinos con íconos religiosos occidentales, y músicas locales. Hasta lo futbolístico parece estar presente en el guiso cultural cordobés.

En todo caso, Latinoamérica -como dice Néstor García Canclini- empezó a construir una identidad múltiple pero reconocible por la pobreza de la mancha urbana que se expande aglutinando pueblos en ciudades, y campesinos e indígenas en las zonas urbano marginales, con el consecuente aplastamiento de sus diferencias. El resultado de algunas décadas de una interculturalidad absorbente son nuevos procesos discriminatorios que desbordan principalmente hacia las posibilidades de consumo. El aspecto, la ropa, el peinado, pasaron a ser una marca tribal para la marginación, los prejuicios y la exclusión. No sólo hay conflictos, sino que todos vivimos en una categoría, en un proceso como pueden ser determinadas prácticas idiomáticas o de pronunciación, de indumentaria. Una libertad falsa que encorseta.

Tal vez por esto último, y por la estigmatización de determinadas prácticas como podría ser el baile de cuarteto, la cumbia, usar gorra, o escuchar determinada radio, la ascendencia cultural y su consecuente sensación de pertenencia se ha desarraigada de los sujetos. El Siglo XXI, ya no parece preocuparse tanto por el origen, como por la proyección del gusto y en las posesiones. La identidad está sobre la piel, y los lazos y tensiones con otros responden a unos cánones cada vez más estereotipados. Irónicamente el resultado es un prejuicio circular y -por ejemplo- se dice “tiene un mercedes, es un ladrón” al mismo tiempo que “maneja un carro, es un ladrón”.


Desalmados

Hemos ido perdiendo espiritualidad en nuestra identidad cultural y ya no reconocemos el lugar al que pertenecían unas generaciones más atrás, como origen retomo y conjunto, y por consiguiente no podemos transferírselo al proyecto de ciudadanía. Esa cosmogonía que era un patrimonio intangible común ha sido reemplazada por intereses que marcan quienes somos, y a que grupos pertenecemos. Somos argentinos gauchescos, amantes de la música de cámara, del punk-rock, artistas plásticos amateurs, practicantes del yoga, darks, shopinnautas, autores de graffitis, fisicoculturistas, rastafaris, usuarios de software libre, indigenistas, feministas, afrancesados, roñosos, cuarteteros. Pertenecemos a movimientos que antes, erróneamente, fueron considerados subculturas (como si hubiera alguna más importante que las otras), y encima vivimos identidades múltiples: un individuo podría ser miembro de la importante comunidad peruana, cultor de la gastronomía, y miembro de los corsos de San Vicente.

Ganamos y perdemos sustantivos de valor, en los últimos años y, las nuevas generaciones de argentinos -ciudadanos del mundo- prácticamente no guardan vínculos con el territorio, sino que suscriben / suscribimos a creencias globales. Somos parte de un movimiento de skaters que se agruparon mediante alguna red social online, seguidores de una banda de jazz de Oslo que jamás vimos en vivo, o fanáticos del sueco Stieg Larson. Todo se edulcora hasta que es tan fácil pertenecer a un equipo de futbol europeo, como adquirir una nueva identidad cultural. Estas posibilidades tan fantásticas de ser libres y vivir en todos los sitios al mismo tiempo, de ser quien queramos ser, tienen su contracara cuando no llegamos a ser nadie.

Reunidos, o no, tenemos la diversidad y la capacidad para elegir la piel urbana y, un sábado a la noche en la explanada de Patio Olmos es la prueba de esta realidad: conviven en un pequeño espacio físico quienes esperan a sus amigos para ir a un baile de La Mona, aquellos que acaban de salir de un concierto en el teatro San Martín, unas chicas enlutadas de correcto aspecto gótico alegremente tristes, o quienes van a Carlos Paz por fiesta, mientras unos militantes del Partido Obrero deshojan sus proclamas de esa semana abrumados por la hora. Inclusive unos policías han detenidos a unos chicos en una motito cuyo alarido mecánico hiere las estrellas de la ciudad y les revisan concienzudamente cada bolsillo: moto y gorra es sinónimo de detención.

Pareciera que cabemos todos en esa diversidad excitante, inabarcable, a veces artificiosa, a veces cruel y violenta. A veces misteriosa y tan susceptible.


Indigenismo

Convocado por el presidente mexicano Lázaro Cárdenas del Río, en Abril de 1940 tuvo lugar en Pátzcuaro, México, una Conferencia Interamericana Indigenista para impulsar el Instituto Indigenista que dependiera de la Organización de Estados Americanos (OEA). Lógicamente el objetivo del encuentro, por aquel entonces completamente precursor, era sugerir políticas y estrategias para las culturas indígenas del continente americano. Conjuntamente con la construcción de un escenario de visibilización y valorización de las problemáticas de los pueblos originarios se trabajó el flagelo de la discriminación que muchos pueblos originarios aun sufren, varias décadas después. Todavía muchos grupos son obligados a vivir en las periferias urbanas, o zonas de exclusión mal llamadas refugios, donde siguen primado preconceptos etnocentristas.


El Levantamiento del Gueto de Varsovia

Fue una resistencia contra el ejército nazi que ocupaba Polonia, a manos de un grupo de civiles judíos que habían sido recluidos en uno de los guetos de la ciudad, sobre finales de la segunda guerra mundial. Tuvo lugar entre el 19 de abril y los primeros días de Mayo del 43, con la intención de evitar los traslados y asesinatos en masas del campo de concentración de Treblinka. Liderada por Mordechai Anielewicz y conjuntamente a la resistencia polaca, durante varios días el gueto estuvo en manos de los rebeldes que, en una población de 380mil, se contaba de a puñados, estaban famélicos y sin armas. La resistencia duró poco y la respuesta fue brutal y arrasadora: sólo unos pocos consiguieron sobrevivir en condiciones infrahumanas de hambre y enfermedades horribles, escondidos en las alcantarillas.-


Por un planeta diverso

El 21 de Mayo, Día Mundial de la Diversidad Cultural para el Diálogo y el Desarrollo, está impulsado por las Naciones Unidas a través de UNESCO para recordarle a gobiernos y la población en general que la cultura, la creatividad y el acceso a la información es un derecho humano.


Un chino en apuros

Ai Weiwei (艾未未) Pekín, 1957. Es uno de los artistas chinos más reconocidos, también célebre por haber sido ideólogo del estadio Nido de Pájaro donde se celebraron los Juegos Olímpicos de 2008, proyecto de los arquitectos Herzog & de Meuron. Como muchos artistas del gigante asiático, trabaja temas de interculturalidad e identidad. Tal vez una de sus obras más reconocidas sea esta vasija china de la dinastía Han (200AC) a la que le sobreimprimió el logo de coca-cola denunciando la penetración o americanización de su cultura, y la transculturización. Hace dos semanas el gobierno de China le ha detenido en un lugar indeterminado debido a su arte y opiniones políticas.