miércoles, 25 de julio de 2012

El octavo arte calienta la ciudad - Sobre la Semana Gourmet

(Publicado por la Voz del Interior el 20/7)

La incorporación de una política gastronómica al sector creativo como un baluarte cultural importante que hace foco en la identidad y diversidad de iniciativas culinarias de nuestra ciudad, no sólo habla de la preocupación por sus aspectos teóricos que ya hablan de la comida como el octavo arte, sino que también pretende impulsar una

larga cadena de desarrollo que termina en los platos ofrecidos a los comensales pero cada vez incorpora más eslabones. Hablamos, no sólo de cocinar y actividades directamente conexas, sino de creatividad, acciones artísticas, y una preocupación cada vez mayor por materiales propios cultivados y cuidados por manos locales.

Se ha dicho muchas veces que el hombre empezó a moverse, en el comienzo de los tiempos, con ánimo de probar otros alimentos en otros lugares, y es un hecho que hoy muchas personas eligen sus destinos de descanso teniendo en cuenta su oferta restoranera, por consiguiente la dimensión turística también es un capítulo significativo de este programa.

Pero tal vez lo más valioso de la Semana Gourmet tenga que ver con el intercambio entre referentes locales y visitantes, que nos habla de diversidad, o los programas de capacitación para todo este importante sector productivo. Como resultado más de 60 emprendedores gastronómicos participaron activamente en los debates del proyecto y ahora su concreción ofrece más de 150 platos nuevos que se suman a la prestigiosa carta cordobesa. También habrá que resaltar la noche de los restoranes que pretende replicar las experiencias exitosas de las noches de los museos, abarcarndo desde importantes mesones hasta pizzerías con ánimo de estimular nuestro amplio paladar, y el de los visitantes.

Ahora, los platos están servidos y los comensales tienen la palabra, pero deberán cuidarse de no opinar con la boca llena.-

lunes, 16 de julio de 2012

EL Riesgo y el Silencio

(Prólogo de la exposición Riesgo, Centro Cultural Cabildo, Ciudad de Córdoba)


En una columna de Javier Cercas se relata como Jorge Luis Borges, ya estando ciego, viajó a España en 1984. Un detalle curioso es que, en Sevilla, se reunió con Ítalo Calvino y su esposa Chichita. Esta última era muy social e inmediatamente entabló una conversación bastante prolongada con Borges, mientras que Calvino sostenía un contundente mutismo. Esto obligó a la señora de Calvino a advertir, en determinado momento, “Borges, Italo también está aquí”. Dice la columna que Borges, apoyado en el bastón, levantó el
mentón y dijo con suavidad “Lo he reconocido por el silencio”. Al leer estas reflexiones sobre el silencio unos vecinos entablan una fuerte discusión. La lectura se ve interrumpida por los agravios de rigor y remates
estandarizados del tipo “vos no sabés nada”, y algunos peores. Alguien no puede hablar, no puede comunicarse con otra persona y recurre a la violencia verbal, a los gritos y la descalificación.

La inauguración de esta segunda exposición del renovado Centro Cultural Cabildo supone un conjunto de señales hacia los artistas locales, verdaderos protagonistas del espacio y del proyecto de la Secretaría de Cultura, en tanto las obras elegidas dibujan una trayectoria que les expone en momentos distintos de su producción artística con toda la vulnerabilidad que supone su actividad creadora en un lugar fundamental de la ciudad. La apuesta de la institución y los realizadores pasa por las más potentes y tal vez no tan reconocidas piezas de los plásticos que conforman la producción cordobesa. 
Vale resaltar que este proyecto se inscribe en el marco de decenas de acciones en los CPCS, Centros Vecinales y Culturales de la ciudad, así como los programas Tu Barrio en Escena o Córdoba por Cordobeses que construyen una red de trabajo cultural gestionada por el personal municipal con formato descentralizado, público y participativo, y que se dispone constituye una parte medular del cumpleaños de la Ciudad.

Esta exposición también es riesgosa porque irrumpe en cierto silencio oficial sobre las obras como mojones en los itinerarios de creación, haciendo foco en los hacedores, lejos de otros aparatos de legitimación. Pero la exposición se suma sin estridencias ni sentencias, sino que apuesta por el poder ver, el poder escucharnos. Ya lo dijo Calvino “No es la voz que ordena la historia, es el oído”. Caminar por el Cabildo, por nuestra Cultura, con ánimo de reflexión, y con acciones concretas en los barrios, en las escuelas, en los Centros de
Participación Comunal o en los Centros Culturales, supone tener el oído atento y la voluntad abierta a la participación. Es la forma que propone esta exposición, y cada actividad de la Secretaría de cultura, para construir más espacios de reconocimiento y menos de gritos.

La cultura de Córdoba está creciendo con actividades, esfuerzo, y muchas personas que día a día asisten y participan de los proyectos. La Cultura se desarrolla, fundamentalmente con los que más se arriesgan, mientras que unos pocos seguirán dedicándose a vociferar.-