lunes, 23 de noviembre de 2015

No habrá paz sin cultura y educación

[Publicado por el Suplemento Temas de La Voz del Interior el 22/11/15]

Probablemente la violencia sea una de las prácticas más antiguas de la humanidad. Tal vez los primeros australopithecus tenían en común el uso del garrote o la puteada como forma de relacionarse. Los conflictos vecinales y hasta las guerras fueron durante milenios un mecanismo de ordenamiento a partir de la dominación por la fuerza. Tanto fue así que muchas civilizaciones acariciaban la idea de prosperidad a fuerza de conquistas y, fruto de ese impulso bajo, los pueblos exhibían orgullosamente las cabezas de sus rivales, de la misma manera que los museos fueron –en su primigenia- una impúdica demostración de trofeos de guerra. Saqueos y botines suponían colecciones de culturas cuya desaparición era meritoria y lo que nos unía, por ejemplo el arte, erróneamente era aquello que le habíamos quitado a otros. Así se edificaron civilizaciones dibujadas por contraste mientras se borraron pueblos por desgaste. Inclusive la reescritura de historia fue -y sigue siendo- una disimulada forma de violencia.
Pero siempre que uno golpeaba a otro, un tercero cantaba. Por más sangre que se derramara durante el día, cada noche la música y el baile redimían a la especie y prometían un mañana mejor. Como en la infancia de la humanidad, en nuestra vida escolar los enfrentamientos a piñas terminaba con el docente –metáfora del conocimiento con guardapolvo blanco- explicando las semejanzas por sobre las diferencias. La educación pacifica, no caben dudas.

El poder de la creación
En nuestro país más de una vez se creyó que algo podía crecer desde sus grietas, pero la fertilidad está en la ciencia, la educación y la cultura, concretamente el conocimiento mutuo. Es una angustiante preocupación del autor de esta nota encontrar las palabras más convincentes para clamar por la producción intelectual frente al flagelo de la violencia en sus más variadas formas. Todo lo dicho viene a cuento del 70 aniversario de UNESCO, organismo de la ONU que nació para construir la paz mediante el diálogo para el desarrollo sostenible y el respeto entre los pueblos. Pero también permite reflexionar sobre el 13N en París, y mucho más cerca, el Diciembre 2013 cordobés. Son oportunidades para observar el mapa social y las fuerzas del orden como sistema de represión. Ambas situaciones dejan al desnudo que el control policial no mejora la calidad de vida sino que son un recurso paliativo. Islotes de tiempo no habitables, aspirinas sociales, imprescindibles para administrar conflictos pero sin utilidad para el profundo desafío que supone construir una sociedad más justa.

Millones de lágrimas para una historia de logros
Fundada un 16 de noviembre de 1945, UNESCO cumple 70 años dedicados a construir  “la solidaridad mundial e intelectual de la humanidad”. Es un ejemplo flagrante de la máxima que propone “las grandes crisis ofrecen grandes oportunidades” en tanto surgió –al igual que la ONU- como respuesta a la tragedia que supuso la Segunda Guerra Mundial. Nuestra civilización debió tocar fondo para preocuparse y ocuparse de las condiciones educativas y culturales, aspecto que centró el primer periíodo insitucional cuando sus esfuerzos se transformaron en infraestructuras como escuelas, museos y bibliotecas. Fue entonces cuando se propiciaron grandes debates sobre al sentido de los derechos humanos y su pensamiento.
La oleada desarrollista de las décadas siguientes (50s y 60s) incorporó dos grandes ámbitos de actuación para la organización: por un lado el flagelo del analfabetismo y la preservación del patrimonio tanto material como inmaterial y documental.

Para los 70s UNESCO amplió la mirada antropocéntrica que había caracterizado sus acciones y, de manera vanguardista, comenzó a incorporar un plan biocentrista. Con ese lineamiento comenzaron a surgir los programas de cuidado y preservación de la diversidad en la tierra. Le siguieron, como es lógico, todos los temas vinculados con los recursos no renovables.
El último tramo de su historia está marcado por la incorporación de los problemas derivados del uso y acceso de la información, la libertad de expresión, la comunicación y el uso de las tecnologías que hacen del conocimiento el principal capital de las sociedades.
En estos 70 años de diálogo intercultural la preocupación por la paz y la robustez humanista han marcado un camino cuya dirección nunca varió: la creatividad de los hombres y mujeres es el templo que todos visitaremos alguna vez y ese libro infinito donde confluyen el conjunto de las enseñanzas dadas y por recibir.

Toda la acciones del aniversario en http://es.unesco.org/70years


Cirugía de corazón a cielo abierto
Históricamente el corazón fue el órgano de los sentimientos –concretamente para la civilización egipcia y la griega era el centro de la vida y la inteligencia- lo cual nos lleva a pensar que la UNESCO es nuestro cardiólogo. Tal vez por ese motivo posee más miembros (contemplando observadores) que la propia ONU.
Mucho de lo que hoy consideramos natural y evidente ha sido mérito de esta organización.
Aquí algunos de los tratamientos cardiológicos más efectivos de nuestra civilización:
- 1946. (primera conferencia general) crea el Centro de Información para países devastados por la guerra, y el primer programa de educación para el entendimiento internacional
- 1948. Crea el primer ámbito de estudios en extranjero, inventa becas y el primer sistema de intercambio educativo / cultural. Conocer será la base de la convivencia
- 1949. Realiza la Declaración de la Raza, destinada a destronar científicamente la idea de una superioridad de razas
- 1950. Lanza una de sus acciones más importantes: la Campaña Mundial para la Educación Primaria Universal y gratuita
- 1952. Se consolida la Convención sobre los Derechos de Autor. Varias décadas más tarde, y con la tecnología de por medio, conviene resaltar su re-discusión
- 1954. La UNESCO impulsa la creación del el Laboratorio europeo de partículas, también Organización para Investigación Nuclear CERN, donde se detectó la partícula de Dios (boson de higgs) y las partículas fantasmas, entre otros
- 1955. Contribuyó con la recuperación educativa de Corea. Entre otras cosas impulsó una donación de 20 millones de libros
-  1960. La UNESCO, por pedido de Egipto emprende el rescate de los templos de Nubia. Con más de 3000 años de antigüedad este complejo se reensambla en un proceso de 20 años que mundializa la idea de patrimonio y la creación de la convención del patrimonio mundial 1972
- 1964. Con la creación del proyecto de Historia General de Africa se consolidan diversas iniciativas sectoriales como la comisión de astronáutica, la de oceanografía (que daría a luz el primer sistema antisunamis), la reunión mundial de ministros de educación, o el catálogo etnográfico de músicas

- 1972. Se crea la Comisión de Ciencias de la Tierra que perforó el muro de hierro consiguiendo instalar la idea de medioambiente planetario
- 1975. Se crea el PHI primer Programa Intergubernamental para el Agua dulce. Al año siguiente –mientras el golpe militar se preparaba para imponer la brutalidad como modelo en la Argentina - se crean las reservas de biosfera. A la fecha hay 631 en 119 países
- 1978. Declaración sobre los Principios Fundamentales para la comunicación de masas y el fortalecimiento de la Paz y la lucha contra la guerra. Poco después surge el Consejo para el desarrollo de la comunicación. Desde entonces los medios deberán ser libres y plurales
-  1983. Se crea la academia mundial de ciencias cuyos objetivos se centran en la cooperación norte sur y sur-sur
-  1984. Sin poder determinar si fue bueno o mano, EEUU (administrado por Reagan –ex CEO de la General Electric-) abandona la UNESCO, asunto que se sostiene hasta 2003. Más allá de los pretextos diplomáticos, dice una parte de la biblioteca que fue una respuesta desde los lobbies a tanto medioambiente y comunicación libre. Se derrumba el presupuesto de la organización
- 1990. Se lanza el programa Educación para todos que pretende extender el acceso al conocimiento a niños, jóvenes y adultos, diez años después se establecería el deseo de alcanzar la educación básica para 2015
- 1992. Se crea el programa Memoria del Mundo. Recopila documentos de valor universal en una lista de salvaguarda universal
- 1996. Se crea el Atlas de lenguas en peligro, se realizarían varias ediciones posteriores. Las últimas interactivas.
- 1997. Se conforma la Declaración Universal sobre el Genoma Humano y los derechos humanos. En 1998 es reconocida por ONU
- 2002. Se inaugura la nueva Biblioteca de Alejandría, realizada por Egipto  y la organización
- 2003. Convención para la salvaguarda del patrimonio inmaterial.
- 2008. Reinstalación del Obelisco de Axum en Etiopía como corolario de la Declaración de Diversidad Cultural (2005)
-  2009. Se lanza la biblioteca digital mundial, donde más de 30 instituciones reúnen esfuerzos. Un año después se realiza el Primer Foro Mundial de Cultura e Industrias Culturales
- 2011. Se conforma la alianza mundial para la educación de niñas y mujeres. Hoy menos de la mitad de los países han logrado la paridad de género en educación. Afortunadamente en Argentina la educación superior tiene más alumnas que alumnos.
- 2013. La organización impulsa un sistema de open acces a todo el material que hubiera producido en su historia.
-  2015. Hace pocas semanas, se propuso la Declaración de Salvaguarda del Patrimonio Irakí. Un pueblo sin patrimonio, sin dudas que es un pueblo sin paz.
Desde la enseñanza del holocausto hasta el biocentrismo, pasando por la custodia del patrimonio, la historia y hasta los bienes subacuáticos, esta organización se ha preocupado por la incorporación de esas masas de excluidos de la globalidad mediante la defensa del conocimiento como la única arma capaz de doblegar la violencia, a la vez que constituyéndose un elemento de desarrollo sostenible para las sociedades que así lo han decidido.
El hijo del almacenero

La historia es triste pero con final feliz. La familia Ban tiene seis hijos y un almacén, pero las cosas no van bien. Viven en Corea, un país en la guerra, lo que junto a otros avatares los empujan a la bancarrota. Se refugian en las montañas donde viven en condiciones subhumanas. La guerra languidece y los Ban vuelven a la ciudad. De a poco se buscan la vida mientras su hijo mayor retoma los estudios. Un día, en el marco de la iniciativa de UNESCO “la educación ante todo” recibe un libro que funciona en sus pocas palabras “con ese libro fui capaz de ver el mundo”. Decide ser, de grande, diplomático. Se esmera en aprender el idioma inglés, caminando hasta fábricas y comercios donde pudiera practicarlo con americanos. Ki Moon –porque es su nombre- salió de la barbarie y la tragedia con un libro bajo el brazo. Hoy es el Secretario General de la ONU. Creer o reventar.


Ilustración: Shibboleth , de Doris Salcedo, Modern Tate Gallery de Londrés. 2008.

domingo, 20 de septiembre de 2015

Dios y el Jardinero

Elegía para Henry Marchiaro. Mi papá

La vida es misteriosa y tiene vueltas raras. Es un carrusel demasiado vertiginoso. La violencia nos sacude y sólo queda resignarse para acomodar el golpe. Todo pareciera reducirse a entender, sin embargo entendiendo no se avanza. Nosotros sabemos todo lo que pasó.
Comprender es verdaderamente difícil. Comprender la lengua de nuestras vidas y sus palabras es bravo. El canto, la música, la lluvia y el viento sólo se pueden comprender. Es amor y poesía. Es profundo y, a veces, vaya si lo sabemos, doloroso. Lleva tiempo. Lleva unión y cercanía. Entiendo pero no comprendo. Es una limitación. La naturaleza eleva sus condolencias sin la más mínima brisa y el pasto se erecta con pequeños sonidos que corean los bichitos cabizbajos.

Siento el calor de sus últimos mates enverdeciendo mi corazón, Constantino se ríe dormido, y debemos ver nuestra película tratando de que las imágenes más luminosas encandilen la oscuridad. Una hoja del ficus que plantamos juntos en el departamento y ahora abreva en mi suelo se derrumba en la oscuridad. A mis pies. Y, aunque verde, decidió rendirse en un verde muy verde. Muy verde. La belleza es así: conmovedora.

Danzamos cada día en un sinfín de autos en movimiento, y delante nuestro pasa una camioneta roja manejada imprudentemente como una brasa. Recuerden mortales: Papá manejaba como los dioses. Como los dioses romanos, rápido y preciso. Bailaba sobre la Rafael Nuñez al compás de las motoguadañas y su coqueteo ondulante, cuando cada gardiner describía ese oleaje, era pasto cortado. Nuestro perfume de fondo. Henry Marchiaro, el piloto más sagaz de la escudería Fiat toma otro rumbo y una nueva forma. Nos exime de añoranzas porque deja un álbum lleno de delirios. No hace mucho estaba convencido de sus poderes sobrenaturales que no le alcanzaron para menguar los caros cafés de Uruguay, pero sí para traer las pequeñas raquetas de tenis de mis hijos. Esas que mañana sacudirán el polvo del club en su nombre. Aquellos que proponen no mirar atrás son unos boludos ¿no ven todo lo que tenemos? Desordenadamente recuerdo ese día del padre antológico en el que cocinamos con Andrés un plan B por falta de mollejas. Plan que nos insumió 21 manhattans de combustible y fue coronado -quien podrá olvidarlo- por la mítica frase de Laura ¿hace falta descorchar otra más Henry? Difícilmente haya un río de burbujas más feliz que el nuestro.

Cada mañana que me retiró de una comisaría por andanzas sin importancias, cada mediodía que le busque en su chata negra con Manolito de copiloto, cada noche que me fue a buscar a una salida clandestina fue un regalo. Un inmenso y descomunal regalo de padre.
También le vi llorar. Cuando dejé de estudiar medicina (era humanista, dijo) y lo comuniqué en la bajada de la casa de Martinolli, y cuando le dije, caminando alrededor del España Córdoba, que iba a ser abuelo. Papá lloraba como los hombres, sépanlo. Despacio, con elegancia y hombría.
Le vi pelear, contra la vida y contra varios conductores imprudentes. Una vez llevaba las de perder, con doce o trece años, por una bombucha demasiado precisa. Papá salió de la casa como un rayo, saltó plantas, perros y la verja como un atleta y sus manos trabajadoras colocaron las ideas en la mejor posición: lejos de los suyos.

A la vida le ganó una noche, yo salía de campamento y como no había dinero en casa le pidió a un vecino, el Cocho Videla. Muchos años fuera del ring, daba las peleas en otros ámbitos y estas últimas décadas le redimieron como militante de la paz y la razonabilidad. Tenía palabras más valiosas que cualquier poeta. Una vez, cumpliendo el rito cabalístico de comprar los autos siempre juntos, me incliné por un antiguo V6. Esa nave de fórmula uno corría como los dioses pero no era para mí. Papá sencillamente dijo ¿no será mucho Pancho? En rigor me decía Panchola. No se porqué pero entendí que no era mi auto.
A Juan Pablo le decía Popolito. Qué hermoso.

Lo llamaba a la mañana, cada día, y le decía “Hola papá!” y automáticamente respondía “hola panchola amor”. A veces decía “panchuka”. Una vez que yo no podía salir así es que huí. Me descubrió en un boliche cercano, Le Freak. Llegué antes a la cama y cuando pasó me dijo que lo sabía. Pero fue entre nosotros. Y Ustedes. Nadie más.
Algunas veces debió buscarme en una comisaría. Una docena, no mucho mucho  más. Se lo tomaba con tranquilidad, como los hombres de verdad: “estás bien” “sí”, “¿qué hora es?”, “Las 3”, “te busco cuando vaya hacia el trabajo”. Y me buscaba. Manejó una R4 mucho tiempo. Bramaba la guacha. A la siesta la robaba bajo el ruido del colectivo. Se despertaba de la siesta mirando perplejo la temperatura y decía “este auto calienta”. Pobre papá, era yo y mis adláteres aprendiendo a hacer coliadas. Icho Cruz, Mar del Plata, Uruguay, Papá había sido salvavidas y nadaba como un salmón. Me hubiera gustado verle salvar una vida, seduciendo a Mamá. Idealmente la suya. Le ví cuidar a Andrés, a paulita y a Florcita como me debe haber cuidado a mi cuando él tenía 24. Me gustaría tener esa foto, en sus brazos de marinero basquetbolista pelilargo, protegido por Mercurio Marchiaro.

Usaba mi auto de vez en cuando, no se notaba, era mi olor, el nuestro, el que quedaba. El torolla está triste porque papá podía dormir en los autos siestas exquisitas. Necesitaba un árbol, una sombra, y media hora. Me gustaba dormir con él porque me abrazaba como ahora lo hacen mis hijos. Levantaba temperatura como si funcionara con gnc y siempre, siempre - siempre, pegaba una patadita o te sacudía el brazo. Útlima dormida conjunta, en Miramar, provincia de Córdoba. Caminamos, manejamos, hicimos un asado, y papá se hizo amigos de los otros pasajeros de las cabañas. Deberíamos haberlo tenido en andas todo el fin de semana.

Algún tiempo de gasoiles baratos papá y mamá compraron un Duna diesel y los otros un Peugeot 504, también diesel. Recuerdo a los motores rugiendo en el semáforo de Colón. Pobres ellos, papá siempre ganaba y la sangre tana puede más que la elegancia francesa. Papá transformaba en postales de retrovisor a cualquiera. Como aquella vez que volvíamos de Villa Trinidad, Santa Fé y patié la palanca de cambios de la break R12. Íbamos a 140 en tiempos de caja de cuarta y la nave azul aspiró nafta y llegó a 10mil vueltas. Nadie jamás repitió esa hazaña conjunta. Fue el mismo día que perdimos una goma y casi nos hacemos bosta. Además de la tía Ethel, en el auto íbamos hijos y sobrinas y una jaula con un pájaro. Debe haber sido el Nicanor, aquel zorzal que tanto quería él y que ilustraba las mañanas de la casa de Maestro Vidal. Papá, el níspero y el zorzal. Tengo fotos a cocochito como pruebas. Ese mismo patio fue testigo de mis besos infantiles con la vecina y de cómo papá idolatraba a mi abuela, su suegra. Siempre. Se querían como madre e hijo. Ambos deben estar comprando ricota y un pollo para el próximo domingo. Eso es bueno, se deben acompañar en la cola de una despensa divina.

Tuvimos tiempos difíciles, a veces la guita no alcanzaba y a veces la comprensión entre padre e hijo tampoco. Una noche me fui de casa, él pidió perdón. Yo no. Tomo nota.
Pude ir con él a su trabajo, algo que debo hacer con mis hijos. Maneja la matrix de EPEC, allá por los 80. Que se caguen los de mac, esas eran computadoras. Y mi papá, señores y señoras asexuados, podía pilotar la energía de esta provincia. Sólo. Podía borrar su nombre de la lista o hacerles pagar sus pecados desde el Centro de cómputos de la EPEC. Para eso se levantaba tempranísimo y se tomaba el 126, trabajaba, volvía, y a la tarde era jardinero. Durmió menos que Bernardo Neustadt y era el mejor puteador del barrio, teléfono en mano, a la siesta. La parte mala de megatel. Mis amigos tenían la perversidad de llamar en una siesta breve y recibirían una cagada a pedos larga. Pobre papá, no se merecía ni el 10% de mis cagadas.

Mi hermano Andrés era la luz de sus ojos, su plan más perfecto, su orgullo. Y el mío. Le hizo hacer muchas siestas, así como le hizo hacer la bandeja en el aro de básquet cada tarde. Andrés es un ganador. Él era muy bueno tirando simples, y podía sacudirte un muy buen pelotazo si vos no lo eras. Eran tiempos en los que la vida se dirimía en una cancha de mosaicos blangino del club Banco de Córdoba, con olor a calles de tierra y un papá en los entrenamientos capaz de indicarle al entrenador como era ese juego. Sólo a  los efectos de demostrar su naturaleza divina podía exhibirte sus antebrazos, que eran como los de tres marineros juntos. Nunca le gané a nada, tal vez al ajedrez, pero pulseadas, piques, veintiunos, nunca. Jamás. Papá se murió invencible.
Papá era muy lindo, demasiado para el siglo XXI. Mis amigas querían que le presente a mi hermano mayor, ese de la campera de jean. Es que era la hombría misma, deberían haberlo visto en acción. Jeans, zapatillas y la sonrisa laser de arguello.

Me compró: una bicicleta ginsea roja y plegable, una bici cross que me permitió quebrarme la mandídula, un discman cuando nadie había visto uno, una Siam di Tella argenta (papá creía en las camionetas), un Ramblert indestructible, y muchas plantas. Papá creía en el poder de las plantas. Las podamos juntos días antes de su viaje, con esa tijera que guardaba en la parte de atrás de la chata. Papá creía en el deporte. Jamás vamos a bajar del cileo el aro de básquet que nos regaló. Es que él fue un gran deportista: básquet, tenis, y me imagino que en las paraderas celestes tomará el fierro del golf. Como ya está escrito era un infierno tirando tiros libres y al 21 no le entrabas ni en la canchita de cemento de casa. Cómo encestaba ese hijo de puta.

Otra de sus proezas era el hacha. Mi papá podía trozar cualquier árbol, era el tipo más fuerte del cono sur. Vi quemar eucaliptus derrumbados, trozados a hachazo limpio.

Si vas al cielo,  apostá por el jardinero que gana seguro. Se fue invicto en materia de pulseadas. Y de rezos. No creía en Dios, pero te rezaba si lo necesitabas. Te abrazaba si necesitabas. Te servía un wisky, te hacía el asado y te dejaba hacer el doble contra otro team padre/hijo. Quería que ganemos pero no miraba su tanteador. Qué injusto!

Otra cosa era despeinarlo, le jodía, pero lo amaba. Cuantas veces renovamos su look, a carcajada suelta, los domingos de asado, él sacaba la lengua más larga. Era el centro, el obelisco de los asados. Y nos dejó todo lo mejor, su fuerza, su humanidad, su solidaridad, su permanencia en el cargo de pater familia, su carácter de flor que se marchita hasta morder el otoño.
Mejor cebador de mates, mejor peleador de las causas justas, mejor padre y padrastro, genio del volante y consejero impoluto, esposo, amante, y papá,  hijo del tarugo que pega y hermano del tío Lucho  que lleva camiones en su espalda, base con carácter en  básquet, observador de sus hijos y nietos en el club, Henry Marchiaro se dedica de ahora en adelante a temas supraterrenales.


Papá era fuego, nieve y semillas. Papá es democracia, Alfonsín y memoria; y  militancia, es amor y unidad. Papá es una invitación a estar, mi familia ampliada,  mis amigos, mis compañeros, juntos. Papá es unión, la vida es celebración, y el jardinero es un campión.

lunes, 7 de septiembre de 2015

Elian Chali y la Para-política cultural

Hace pocos días, y con motivo de su apretada agenda tomamos un té con Elián Chalí -a mi modesto juicio personal un artista brillante y referente de su generación- y lo gravamos para sumarlo a un seminario de política cultural. Elián debería referirse al arte urbano como un espacio paracultural que genera una trama semiótica paralela a la política cultural que impulsan estados o instituciones y que también se diferencia de lo que se conoce como contracultura. 
Algunas ideas que funcionaron como disparadores fueron: (*) La Ciudad como lienzo; (*) del hallazgo a la ida (*) Humor, pop y reflexión en diálogo con piezas más poéticas y abstractas, (*) y artista urbano y estigma.
Con ideas que merodeaban aspectos y matices como el profundo valor democrático de este tipo de experiencias, lo circular como circuito,

Elián lanzó las siguientes municiones (y las cuento para que todo el mundo se tómela molestia de asistir a su charla que tendrá lugar junto a la propuesta de conceptualización de la idea de Política Cultural -a cargo de Franco Rizzi-; Política Cultural para las artes visuales -Sol Mosquera- y Política cultural para la música -Nacho García.
  • -          El arte urbano es una muleta en tanto paracultura
  • -          Estas acciones suceden porque no podemos vaciar la ciudad
  • -          La calle es una, es “la” plataforma para la cultura
  • -          Vaciar un museo y rallar la ciudad son gritos igual de desesperados
  • -          La calle es el soporte de las manifestaciones populares. Es donde nacen las revoluciones
  • -          El silencio, el vacío y la síntesis son formas de hacer política
  • -          La ciudad, a veces es para algunas personas, un puente entre la casa y el trabajo
  • -          La convergencia de intelectualidad y un lugar popular es un lenguaje viable
  • -          Hay diferentes layers de contemplación
  • -          En un comienzo lo pop y la ironía ayudaron a digerir más fácilmente el mensaje del arte urbano
  • -          La primera regla es no tener reglas
  • -          Me cerramos muchas puertas. Entonces me hice mi propia puerta
  • -          Si no crees no funciona 
Detalles del seminario acá:  
https://www.facebook.com/events/396111233927187/

martes, 18 de agosto de 2015

Elogio del Juego

[Publicado por La Voz del Interior, el Domingo 16/8 en su Suplemento Temas] 

El mundo mediatizado, la velocidad, y una excesiva productividad han modificado el estilo de vida y ahora delinean una infancia diferente a las generaciones anteriores. Dice Rainer María Rilke que “la verdadera patria del hombre es la infancia”, y es tan cierto como los llamativos cambios en la educación, las familias del SXXI, y el nuevo ocio.
En ese contexto el día del niño trae aparejado un alud de publicidad. Desde el supermercado hasta la ferretería ofrecen listados, ofertas y planes de pago para regalar. Las páginas de venta on-line también se vuelven más insistentes y el teléfono fijo despierta de su sopor agónico cuando algunas tías dominicales quieren recibir coordenadas paternas, o bien enterarse de alguna mesa de dinero familiar para sumarse a una adquisición costosa.
El día del niño no deja de ser, en cierta medida, una valla antes del fin de año para la economía del maratonista clase media, cuya métrica de consumo le sitúa a buena distancia del día del padre y la madre.
De un tiempo a esta parte, como segundo apunte, ese consumo se dirige marcadamente hacia determinadas tecnologías en desmedro de la juguetería tradicional, los libros, los instrumentos musicales, las pistolas a cebitas, o los muñecos. Claramente la zona del juego se ha mercantilizado por completo.

Los niños: sus días, sus noches y el consumo
En Argentina debemos reconocer que el día del niño, y su ubicación en el calendario es una sugerencia de la Cámara del Juguete, lo que valida su expectativa capitalista. Sin embargo, también es justo reconocer que su génesis es el reflejo local de una celebración impulsada por la ONU y posteriormente UNICEF. En 1954 la ONU recomendó que cada país adopte un día infantil. Poco después impulsó una Declaración (1959), y una Convención (1989), sobre los derechos de los niños y niñas cuyo correlato en nuestra legislación, 26 años después, se profundiza con la modificación del nuevo código civil al conferirle al niño voz y voto en aspectos de su salud, educación, adopción, etc.
Más allá de todos los beneficios que implica el impulso de una industria creativa como es la vinculada con lo infantil, el objetivo fundacional del día del niño dista mucho de nuestro paso por las góndolas el día de descuento de nuestra tarjeta. Se trata de un amanecer sobre la noche y la oscuridad en la que estuvo, y en algunas latitudes aún persiste el colectivo cuyo futuro es la garantía de la especie humana. Muertes bélicas infantiles en la Franja de Gaza, refugiados, exiliados o analfabetismo y casos de desnutrición o muerte previsible en nuestra región son la verdadera preocupación del día del niño. También la cosificación de los hijos en un proceso de divorcio,
devenidos en botín de guerra, supone la contracara clase media, media-alta del saldo deudor que arrojó el Siglo XX en materia de crianza.

La niña santa
Todas las historias sobre el día del niño conducen inexorablemente a Englatyne Jebb (1876/1928) docente inglesa que fundó Save de Children Internacional. De familia campesina, con una personalidad marcada por el progresismo, el compromiso y el liderazgo, dedicó su vida a la ayuda internacional. Más allá de su formación pedagógica, Englatyne hizo un viaje a los Balcanes en 1913 con fines pacifistas y resultados reveladores al enfrentar, cara a cara, los destrozos de la guerra en una sociedad y su impacto en su niñez.
De regreso a su Inglaterra natal, y con el apoyo de su hermana creó Save the Children destinada a los niños de toda Europa víctimas de la primera guerra mundial. Su primer mitin pudo ser el último pues los asistentes llegaron con los bolsillos llenos de manzanas podridas destinadas a castigar a esa mujer que reunía dinero para los hijos de los enemigos derrotados. Pero su encendido discurso dejó las manzanas en los bolsillos y sacó las pocas monedas de su interior.
Pocas semanas fue detenida por hacer publicidad con fotos de niños austríacos y alemanes –países opositores a los aliados ingleses- y no sólo no terminó presa sino que consiguió una donación del fiscal que debía imputarla. Con la consigna “todas las guerras son guerras contra los niños” tomó decisiones vanguardistas como contratar publicistas profesionales (hemos de insistir, era la década del ´20) y generó un sistema de filiales, al mismo tiempo que la idea de apadrinamiento. El primer año de actividad, la Fundación transformó cinco mil libras en una pequeña fortuna: según la propia organización, se acumuló lo que hoy sería 12,5 millones de dólares.
Ese primer año de vida también contó con la bendición del Papa Benedicto XV quien determinó que el día de los santos inocentes se debía recaudar fondos para el proyecto. La fundación también impulsó las grandes declaraciones sobre la niñez al mismo tiempo que empezaba a pensarse universal, inclusive más allá de Europa. Los últimos días de su fundadora están íntimamente enredados con su deseo de desembarcar en China. Murió estudiando mandarín. Su fuerza sigue vigente en una organización que tiene presencia en más de 100 países. A ver niños… apaguen la playstation y dibujen a la señorita Jebb. Este día es tan de ella como suyo.

Consumiendo juegos
Los antropólogos coinciden en reconocer el comienzo de pensamiento abstracto en la desaparición del vello corporal durante la evolución humana. Parece ser que ese idioma de caricias, palmadas –y algún pellizco- que la madre le propinaba a su bebé siempre colgado debió abstrarse cuando no pudo llevarle a cuestas mientras buscaba alimento, y le dejó en el suelo. De esa espera y un primer aburrimiento surge una de las categorías más valoradas de la actividad humana: El juego. Se trató, durante toda la evolución de un ejercicio de la ficción con abundantes dosis de libertad y un posibilismo que se extendía hacia el infinito sin solución de continuidad. Lo festivo, lo gratuito, y la alegre conquista del espacio público fueron históricamente la contracara de de las actividad serias o productivas.
La presencia estelar de los juegos en las plazas son una señal actual del papel que ocupó lo lúdico en la humanidad.
La aparición de elementos para jugar estuvo históricamente condicionada por la artesanalidad casera, y en el mejor de los casos de la complicidad paterna.
Hoy, lejos de reivindicar al balero, el yo-yo, el Ludomatic o la Atari de los 80s (queribles y barnizados con el paso de los calendarios pero productos al fin y al cabo) el consumismo ha trastocado dramáticamente la forma de jugar y con quien juegan los niños. Familias más reducidas, más dispersas, menos tiempo disponible y ciudades más grandes, así como horarios familiares heterodoxos y agendas de doble jornada escolar con actividades pseudoproductivas complementarias, fragmentan los procesos creativos al mismo tiempo que los vuelven individuales.

Hello girls
Hasta la generación anterior a nosotros, lo normal era dormir con un peluche, y que las chicas tuvieran una muñeca. Dos generaciones marcha atrás, tal vez tres, esa muñeca era hecha en casa. Este año, como contrapartida, salió a la venta la Hello Barbie que permanece conectada a wifi permanentemente. Paradigmáticamente rompe el estigma que pesaba sobre la rubia y presume de ser una muñeca “inteligente” pues puede responderle a su dueña y aprender, como el Siri de Mac. Obviamente este producto, que viene salvar de la bancarrota a una compañía cuyas ventas se desploman debido a la traslación al mundo virtual del consumo lúdico, desató polémicas por la acumulación de datos personales de los menores. Recordemos que Jean Paiget dijo “todo lo que se le enseña a un niño se le impide inventarlo”.

La seriedad del juego
La base del éxito de cualquier juego es su desenlace en el territorio de la emoción, la posibilidad del vértigo y la exploración de los últimos confines de lo posible. Cuando pareciera que el ladrón no llegará a su casita por la presencia de los policías en todo el patio, o cuando ese karting aun no ha pisado la calle y puede hacer todo lo que nos imaginemos, igual que cuando el doctor hace pasar a su paciente –normalmente su prima o vecina- a su consultorio imaginario, allí es cuando la emoción funciona como combustible del juego. O funcionaba.
En las últimas décadas la actividad lúdica se ha mercantilizado de forma extrema y cada momento de la vida está fríamente destinada a comprar. Y el juego no escapa a eso con una particularidad: sucede principalmente online.
Los juegos virtuales, en red o mediados por la informática le permiten a chicos y grandes excitación (que no es lo mismo que emoción) individual, instantánea, y disponible en micro-momentos con elementos y recursos flexibles entre el ocio y el negocio. Inclusive solapables a otra actividad. Los niños eligen el celular de papá antes de saber caminar, y cualquier sala de espera puede atestiguarlo.
Los mayores podemos hacer gala de haber descargado más de 500 millones de Candycrush (sí, uno cada 7 personas del planeta) en su primer año de vida y, según  estudios de King Digital, titular del proyecto, el 78% de los americanos lo usan mientras miran tv. Las estadísticas del poker online, y esto no es ningún secreto, también pueden hacer gala de su musculatura, con miles de millones de dólares de facturación mensual. Trágicamente muchos “jugadores” son niños.
Según el diario El País, este último confín conquistado por las empresas,
generó ventas (en 2013) por unos U$S 100.000 millones e impulsa la venta de smartphones y tablets a un ritmo del 130% anual.

Destacados
El rey de los juegos es el Tetris, de origen ruso, tiene más de 100 millones de descargas en teléfonos celulares en los últimos diez años y cerca del doble de copias en total. El Minecraft, por su parte, es una de las pesadillas de las familias con consola de juegos. Un enigmático y desapacible mundo cúbico que ostenta 4 años de vida y 54 millones de descargas, siendo en su corta edad el tercero de la historia.
Algunos datos: el primer juego “multiusuario” con interfases gráficas fue el Habitat, que nació para la Commodore 64; el Doom fue el primero en enfrentar resistencia debido a su carga de violencia y también, fue de los primeros grandes juegos en abrir el código. Como muchos pasó de la videoconsola al cine.
Según diversas fuentes la industria del video-juego representó en 2014 U$S 81.500 millones. Duplica a la industria del cine.

Epílogo
El mundo del juego atraviesa una transformación y virtualización no excluyente pero sí profundamente conducida por la mercadotecnia. Los juegos analógicos que sobreviven, muchas veces lo consiguen ligados a royalties de personajes contemporáneos, así como corporalizando productos virtuales. Tal el caso de los Lego Marvel o los muñecos del Minecraft.

Dijo François Mauriac “no siento el menor deseo de jugar en un mundo donde todos hacen trampa”, propuesta muy atinada si no aprovechamos el día del niño para recordar que es una celebración, la de la niñez y su dimensión lúdica, que deberían invitarnos al compromiso con los otros niños, más que con los nuestros; y que es precisamente en ese ámbito creativo donde nacieron las ideas revolucionarias, los grandes movimientos artísticos al mismo tiempo que el descubrimiento del sexo, la identidad y todo cuanto compone el futuro de un niño y, evidentemente, la sociedad.

Links
- Convención del niño:
- http://www.unicef.org/argentina/spanish/7.-Convencionsobrelosderechos.pdf
- Save de chlidren http://www.savethechildren.org/
- Cámara del Juguete: http://www.caijuguete.com.ar

Muchos los factores de la conectividad infantil tienen riesgos analizados en una nota reciente de Julio Perotti (Tiempos Modernos 9/8/15)

No intentes hacer esto en tu casa ¡Hacelo en el patio!

[Publicado por La Voz del Interior, en su suplemento Temas del Domingo 16/8/15]

Hay un sinfín de prácticas recreativas que datan de un tiempo inmemorial. Mayoritariamente  tienen por protagonista a la infancia, pero de manera no excluyente. De la misma manera es interesante la distancia que separa al juego del deporte en tanto este último mueve las ansias de ganar.
Son juegos para realizar en grupo, al aire libre o en la cochera, y no tienen costo. Inclusive construyen vínculo social y permiten ejercitar aptitudes motrices. Reconocen su linaje en las cosquillas, la tatarabuela de lo lúdico.  Contrariamente a lo pensado, suponen compartir tiempo y sonrisas, y eso no tiene precio. Sobrinos, hijos, nietos, ahijados, vecinos… todos los beneficiarios de unas horas de calidad -sin otra razón de ser que compartir- lo atesorarán por encima de la mayor adquisición tecnológica. Así mismo, vale reconocer que cada vez más investigadores reivindican el uso de los juegos mediados por la tecnología (históricamente demonizados) como una manera más de entrenar a una generación obligatoriamente tecnologizada. También existe, en ese mundo de pantallas posibilidades de compartir y, por sobre todas las cosas, transferirles capacidad crítica.

(1) Jugar a la pelota. El comúnmente denostado gol-entra que se ejercita entre dos Jacarandas de la vereda -y muy a pesar del auto del vecino- es una práctica milenaria que conviene reivindicar. Siendo rigurosos, los griegos jugaban a unas versiones prehistóricas del quemado y el volley, según Homero. Más allá de que el jugador se crea, en estos tiempos Leonel Messi,  la actividad futbolística propiamente se remonta a la edad media y se ubica en las islas británicas. Sin embargo, e independientemente del origen del deporte, la cultura guaranítica lo practicó como pasatiempo y, cuando los jesuitas llegaron a estas tierras se impresionaron por la pasión que despertaba entre los locales patear una pelota con los pies desnudos. Con los pies o las manos, desde los comienzos de la civilización occidental se asocia el uso de una pelota al desarrollo de psicomotricidad.
(2) Las bolitas también fueron furor hace siglos. Según Ovidio, parece ser que nuestros ancestros  usaron nueces y disfrutaban de una versión ancestral mixturando lo que hoy conocemos como canicas con las bochas.
(3) Según Pericles el yo-yo, el aro y el tejo, también  fueron juegos de amplia historia en el trayecto que nos separa de la civilización helénica. Platón valora la participación en las prácticas de esparcimiento como una intención de sumarse a la civilización.
(4) La Rayuela, de origen renacentista y sumatoria nacional cortazariana, es una pariente no reconocida del tejo. Con necesidades básicas bastante humildes (una tiza) y posibilidades celestiales, viene a ser la versión lúdica del viaje de Dante desde el Purgatorio hacia el Paraíso.

(5) Autitos / Muñecas. No hay registro de una cultura que no haya hecho carros para sus niños. Y conviene, ahora que el hombre llegó a la Luna y los teléfonos no tienen cable ni antena, decir que para mis cuarenta,  en pocos meses, sólo quiero que me regalen autitos. Y el que consiga un Ramblert gana. Muñecas de trapo, de porcelana  o de época; autitos de escala con plomo para ganar, o recién desenterrados, suponían el pasaporte a la felicidad. El aspiracional burgés y las primeras bolillas del ciudadano del SXX. Contar con un Renault 18 escala 1:50 cuyas puertas se abrían, en la antigua Grecia o en Alto Alberdi, garantizaba muchos fines de semana con la panza en el piso y el bbrrrrrum en la garganta. 

martes, 9 de junio de 2015

La Ciudad se lee a sí misma / Rumbo a la 30va Feria del libro

Como se ha dicho en numerosas ocasiones, la Feria del Libro es el acontecimiento cultural más importante del añoque vive la ciudad y nunca está de más aclarar que se impulsa desde una comisión integrada porla Agencia Cba Cultura, la UNC, la SADE y la Cámara de librerías y papelerías, con la conducción y esfuerzo presupuestario de la Municipalidad de Córdoba. Además del carácter histórico vinculado a sus 30 años, lo más significativo para resaltar es la profundización de la convocatoria abierta, pública y gratuita para presentar proyectos, reforzando así la línea de convocatorias y el carácter inclusivo que se impulsa desde la gestión del Intendente Ramón Javier Mestre .
Además de la convocatoria conviene hacer un poco de historia y recordar que esta feria nació de la mano de un puñado de empleados municipales que, junto a editores independientes, salieron a ganar la calle cuando la democracia gateaba por nuestra ciudad, divulgando ideas, identidad y palabras. Por otro lado, este año, en busca de generar consensos, creamos e impulsamosun foro de editores locales donde ya hemos empezamos a discutir qué feria queremos los cordobeses y, lo que es aun más trascendente, cuál sería la legislación más adecuada para contener el ecosistema editorial cordobés, con sus complejos mecanismos de producción, circulación, y profesionalización en el Siglo XXI.
Conviene recordar que la feria creció y se consolidó en estas décadas, pero también mutó. El abandono del estado por parte de lo cultural durante demasiado tiempo corrió la gestión hacia lo privado al mismo tiempo que el consumo de libros se vio modificado por una creciente presencia de libros que respondían con precisión a la idea de producto en lugar de obra cultural. También el origen se alejó insistentemente de lo cordobés hacia rumbos nacionales y transnacionales.
Fue en esa época, para que no sea sólo negativismo, que surgió el fondo a la edición municipal y, por fuera de las políticas públicas, una nueva generación se abría camino. 

Por otra vereda, pero cruzando caminos, la generación de nativos digitales en una ciudad universitaria como la nuestra también aportó peculiaridades a una industria editorial local compleja, en especial para los pequeños y medianos editores que son, paradigmáticamente, la mayoría.


La literatura como lugar de encuentro
Con este escenario, desde hace cuatro años la Feria del Libro ha cambiado. Más precisamente la feria ha iniciado un proceso de cambio in itinere que puede apreciarse con la figura de un curador (referente del ámbito que establece una hipótesis de trabajo) que cada año se renueva, un país invitado, una mayor presencia del estado municipal, una progresiva recuperación de lo cordobés como principal factor de la feria -especialmente en las actividades-, y una mayor consistencia de la programación que ofrecemos a la comunidad.
En relación a este último punto, y a diferencia de la gran mayoría de las ferias, nuestro proyecto se dirige al gran público, a todos los ciudadanos y no sólo a los considerados “lectores”. Su ubicación en plena plaza San Martín como así también las cada vez más numerosas actividades que se desarrollan en CPCs, Escuelas y Centros Vecinales barriales así lo exigen.
Justamente esta característica atípica de feria abierta y extrovertida, en contraposición a las ferias de salón y entrada paga, la define como un espacio de negociación entre el autor y el ciudadano no lector o poco lector. Se encuentran, feria mediante, quienes ostentan el discurso y quienes lo escuchan –mejor dicho lo leen- y no resulta una tarea sencilla. Miles de trabajadores, estudiantes, adolescentes enamorados, comerciantes, e inclusive personas en situación de calle caminan la feria del libro buscándose, buscándonos, en esos espejos denominados ediciones que en los stands y las presentaciones nos interpelan.
Feria del libro de Córdoba: Edición 30 / del 3 al 21 de Septiembre / Curador: Leandro Calle / País Invitado: Israel / Plazo para presentar proyectos: hasta el 30 de Junio en oficinadeletras.cordoba.gov.ar

lunes, 18 de mayo de 2015

El rabdomante de las palabras cordobesas

Un homenaje a Daniel Salzano en los preliminares de su cumpleaños. 


Publicado en el Suplemento Temas de La Voz del Interior del 17/5.



(1) Daniel Nelson Salzano. Córdoba 22 de Mayo de 1941 - 24 de diciembre de 2014.
Poeta, divulgador y gestor cultural. Publicó en La Voz del Interior durante casi 50 años, desde 1968 y hasta su último día. Sus textos también fueron recogidos por numerosos medios pero dijo “nunca escribí en otra parte que no fuera La Voz. Creí que era una hazaña, pero ahora me doy cuenta que es un honor”. Parte de su trascendencia y popularidad nacional está ligada a la composición de canciones junto a Jairo y, anteriormente, a Juan Carlos Baglietto.
Editó los siguientes libros: oh beibi!! (1968); Versos que escribí para que tocara Jelly (1974); El libro de Amador (1981); Flor de pasión (1983); No puedo dejar de Quererte (1991); El Alma que Canta (1993); Los días contados (1996); El espadachín mayor de la ciudad (1999); El muchacho que no sabía llegar al fondo de las cosas (2003); Llévame volando a la luna (2005); Cincuenta de los grandes (2008); Biblioteca Daniel Salzano: Daniel Salzano y el deporte /… y Córdoba / …y el arte / …y el mundo (2013).
Es autor del CD Córdoba dicha (1995) y las obras teatrales Revolver (1993), Dale mis saludos a Córdoba (1998), y Fahrenheit 451 (con ediciones entre 2000 y 2010).
Recibió la distinción Jerónimo Luis de Cabrera, fue reconocido por la Asociación Argentina de Críticos de Arte, designado ciudadano ilustre, e impuesto con la orden de Isabel La Católica por SM El Rey de España.
Fundó el cine Sombras, el cine El Ángel Azul (dos veces), el Centro Cultural España. Córdoba, y el Cineclub Municipal Hugo del Carril que dirigió hasta el momento de su muerte.



“la emoción es un muy buen motor para escribir”




(2) Redactar una nota sobre Daniel Salzano es completamente imposible: Las palabras salen pitando en sentido opuesto a la composición, las teclas se pelean entre si y la pantalla se eclipsa con imágenes cinematográficas que aluden a Betty Boop. Es natural que las computadoras no resistan el voltaje de un personaje que, sépanlo desde el comienzo señores lectores, escribía en una Olivetti Lettera 35 y decía cada cuatro párrafos “era una explosión”.



(3) Pero Hagamos un intento: Nuestro héroe ostentaba 175 centímetros de literatura (en gran medida americana) envasados en 75 kilos cinematográficos. Poseía una escultórica silueta de domador de butacas y bibliotecas. Tenía los dedos tan gastados por darle a la máquina de escribir refunfuñando y lanzando uppercuts, como por acariciar los lomos de los libros exhibidos en la librería de Rubén.
Nacido y criado en la calle Charcas, a la sombra de los alaridos de las locomotoras, siempre fue un antiacadémico que aprendió a escribir en resmas de servilletas robadas exigiendo libertad. Sépanlo, insisto, tipos como Daniel Salzano sólo necesitaban un curso de mecanografía.
Decidió ser poeta leyendo a Tuñón en un tranvía, y pretendía demostrar que estaba vivo escribiendo. Por eso es inmortal. Confió en sus manos. Yo las conocí y puedo jurarlo, era el poeta mayor de esta ciudad.
Vivió en España para corroborar que el Bernabeu es una mala copia de la Boutique y para pelearse con Rafael Alberti cuando este último le pegaba trompadas a la pared para que su vecino, el Espadachín mayor de la Ciudad de Córdoba, Argentina, dejara de joder con la máquina de escribir.
Fue allá, en España, donde Salzano vio renacer a la democracia argentina, y tomando imágenes de una reunión con Alfonsín y su gato, escribió ganaremos papá texto y homenaje a su viejo, un ferroviario radical. Como debía ser.
Caminó Madrid de punta a punta pero nunca encontró un cortado al revés que huela como una etiqueta de Saratogas recién abiertos -sus fasos preferidos- y, habiendo viajado por todo el globo (sí lectores: desde el transiberiano, hasta la China) nunca encontró un feca mejor tirado que la tacita del Derby, en el Windsor. O el del Sorocabana. En síntesis, el poeta concluyó que el sabor de un café surgía de compartir con un amigo.
Entonces se volvió a Córdoba y ordenó alfabéticamente a los trajes más alegres del microcentro en su guardarropas. Salzano nunca había perdido la tonada pero había ganado los años de libertad autografiada por Felipe González, mientras acá languidecíamos de apatismo recalentado en el microondas del menemismo. Salzano traía la libertad y se notaba porque vestía como una persona feliz.

Poseedor de una melena felina e importante, la cara de Daniel se caracterizaba por cierto semblante que los guasos de la calle Colón, en el negocio de revistas usadas frente al cine El Ángel Azul, definían como gran cara de orto que se veía potenciada por una llamativa distancia entre su inigualable nariz y el labio superior. Salzano, señores lectores, exhibía unas cejas densas como una película de los hermanos Taviani y ostentaba un enorme poder, fundamental para ser una deidad cordobesa: tenía un sentido del humor XXL. Podía poner dos palabras vulgares, patearlas y meter ambas en el arco de nuestro corazón.
Minas, guasos, autos, yeites, marcas de fasos y edificios emblemáticos de la ciudad componían un particular índice de recursos que podían arrancarle una sonrisa al más cabrón, resentido o neomarxista del bar.

Muchos han pasado domingos destinados a la melancolía en su casa de Derqui y Chacabuco llorando de risa hasta que el reloj juntaba las manitos de la bohemia y el sueño. Inclusive varios dormimos una resaca en el sillón del living con el amanecer sobre los canillitas y el café, felices de la cercanía y la amistad. Esa casa, con su escalera inicial, y la delirante terraza protegida por leones holiwudenses, fue el epicentro de una adolescencia incandescente que señaló a Daniel Salzano como el más rebelde del curso.
Diabético cinturón negro, cardíaco de prestigio ascendente, era el hombre que amaba los caballos, él que podía bailar sólo, decirte diez películas con diez polvos monumentales y regalarte un libro. Y otro. Y otro.
Ese era Salzano, explorador de territorios remotos como el arte de amar. Su primer libro empieza hablando de una mina (su esposa y amor infinito) y las últimas palabras que me regaló desde la camilla fueron sobre otra chica, su nieta “Amo a la mujer apoyada sobre un codo…” decía ese viejo lobo de mar en la primer línea de su primer libro porque sabía que eso funciona como prefacio y epílogo de todo lo que escribió el espadachín mayor de la ciudad.

(4) Caminábamos desde Nueva Córdoba hasta Güemes cuando sonó el timbre de abajo. Era la metástasis del desarrollismo inmobiliario que quería el templo de Derqui y Chacabuco. Aquella casa, donde todos fuimos candidatos a varios óscars, era una catedral para combatir la orfandad y, a pesar que Daniel era más testarudo que un tocadiscos, la ruleta de la ciudad le hizo cambiar de casillero. Los Salzano se mudaron y muchos perdimos la brújula.

(5) Y ahora les voy a contar la mejor anécdota: se juntan varios amigos, hacen un cine, les va bien y ganan dinero. Se reúnen para resolver cómo invertirlo y establecen las siguientes opciones: (1) dar la vuelta al mundo –obvio pero hermoso-; (2) hacer una película; (3) hacer otro cineclub. Ay carajo, van a elegir la tres. Ay carajo, van a venir los milicos. Tranquilos: la vida te da sorpresas. Ese cine arrebatado a la libertad volverá a ser fundado por Salzano y se llamará, nuevamente, El Ángel Azul. ¡Chupate esa mandarina!

Hagamos la película nosotros, lectores, preparemos la valija.

Hay más anécdotas. Muchas más. Un amigo arquitecto hizo una linda intervención y, sin esperarlo, ligó un reloj antiguo. Una becaria recibió esos libros que nunca leyó. Era una inmensidad de literatura. Ese guardia volvió a creer en Dios después que le regalaron una navidad pródiga, y ese transeúnte anónimo levantó un libro de un banco y se enamoró de la vida nuevamente aunque no percibió que tenía, en la primera hoja, la marca de agua de la legión de libros de Daniel. Libros que él mismo colocaba en las zonas más energéticas de la ciudad. El rabdomante invirtió toda su generosidad en señalar nuestras zonas más dulces.

(6) Epílogo (y último recuerdo -hoy disponible en Youtube-). Se cumplen 30 años de democracia, es 10 de Diciembre de 2013. La policía estuvo acuartela, tenemos miedo. La ciudad demuestra valor y le habla a la gente. Canta Jairo, aparece Salzano con una banderita en el bolsillo y habla, tal vez por última vez en su vida, ante el público.
Estas son parte de sus palabras:
Estoy delante de ustedes pero no los veo / los imagino tan hermosos como todos los días / quería decirles un par de cosas: / porque es una noche para el amor / esta noche estamos aquí porque somos libres / me gusta llegar a esta edad y decir “soy un hombre libre” / justifica toda una vida, y hasta la de mis padres / pero no nos descuidemos / viene el diablo blanco y chac te come la patita / pero vamos a defendernos un poco más / ser libre y estar entre amigos / vale la pena.-

domingo, 15 de febrero de 2015

Carnavales, ciudad y diversidad cultural

[Publicado por La Voz del Interior, en su edición del 14/2/15]

Esta semana se llevarán a cabo diversas celebraciones vinculadas con el carnaval. Algunas de ellas tendrán fanfarrias, estrellas de la farándula con tiesas capas de maquillaje y un enorme despliegue de luces de colores. Otras, las más, estarán adornadas con la pasión e iluminadas con la paciencia de vecinos que hilvanaron un sueño con una lentejuela, durante todo el año, para que sus hijos tengan el traje, el disfraz, más conmovedor del barrio.
Más allá de un feriado, con la valorable expectativa turística que genera y su consiguiente aporte a la economía, los carnavales suponen la presentación en sociedad de los ánimos más genuinos de cada comunidad en tanto ganas de bailar hechas realidad. Pero en la calle.
Los carnavales representan un gran oportunidad que tienen los vecinos de cada barrio para hacer uso de su espacio público, el que les pertenece. Los carnavales son la celebración de nuestra identidad y, ajustando la óptica a una visión urbana, los carnavales son esas identidades públicas que construyen la diversidad cultural que tanto caracteriza a Córdoba.
Prueba de ello son los antecedentes conocidos por todos en San Vicente cuando un gobierno de facto intentó –allá por 1932- cancelar las tradicionales celebraciones mediante la represión policial, y obtuvo como resultado el ánimo independentista de la República de San Vicente. También se debe incorporar, mucho más cerca en el tiempo, a Villa El Libertador. Esta populosa comunidad también debió sufrir la represión policial en el año 2009 cuando sus comparsas fueron violentamente disueltas a tiros, desde los patrulleros.

Sin embargo, mientras los vecinos llevan décadas -y si nos pusiéramos rigurosos siglos- dedicándole pasión, alegría y orgullo a los carnavales la política sólo supo acercarse a este fenómeno único en el calendario abonando el clientelismo político. Una numerosa cantidad de comparsas han sido sometidas al perverso ejercicio de pasar por el despacho del funcionario de turno y mendigar el apoyo del estado. En pleno Siglo XXI el carnaval cordobés se debatía entre un producto televisable, vacuo, y funcional a la farandulización de la política u otro de los espacios de poder para los punteros.
Por lo antes descripto, la Municipalidad de Córdoba ha impulsado desde la intendencia del Dr. Ramón Javier Mestre una política de fondos por convocatoria abierta para todas las comparsas de la Ciudad y, después de tres años de constituir una acción del ejecutivo se ha remitido un proyecto de ordenanza para la continuidad de la iniciativa en el marco de más posibilidades para todos.


El Carnaval será ley o no será nada
Hace unos años que la ciudadanía observa con descreimiento muchos proyectos legislativos. La agenda de temas a debatir, allí donde nacen las leyes  de la Ciudad de Córdoba, suele pasar por aspectos administrativos, correcciones formales de la aparatología burocrática, o ajustes administrativos. El carnaval, esos grados extras de temperatura en el torrente sanguíneo de Córdoba, había sido considerado una payasada -e inclusive una costumbre a combatir- desde las butacas legislativas. Desde este año los barrios dejarán de esperar que algunos políticos se pongan el pijama para salir a bailar a la calle, tienen un proyecto de ordenanza para potenciar el acceso a un derecho humano como es la cultura.

domingo, 1 de febrero de 2015

Curso de formación superior en Gestión Cultural con Orientación en Gestión del arte y la cultura Contemporánea

Cursos 2015
220 Cultura Contemporánea
Plaza de la Música

Curso de formación superior en Gestión Cultural con
Orientación en Gestión del arte y la cultura Contemporánea

Antecedentes

El curso de formación superior en Gestión Cultural deviene de una larga saga de instancias de capacitación, siempre con un perfil teórico/práctico, que tuvieran acuerdos académicos con la Universidad Blas Pascal, la Universidad Católica de Córdoba, y la Universidad Nacional del Comahue desde hace más de 10 años. Muchas de sus ediciones se dictaron en el seno de Fundación Abaco. Además de la trayectoria en el tiempo, estas instancias de capacitación consiguieron desarrollarse e instalarse como una alternativa de formación válida dentro de la oferta académica nacional, tanto en seminarios itinerantes como en instancias de modalidad a distancias.
A partir del seguimiento realizado a los trabajos que realizan los alumnos en estos años, la devolución de los docentes e invitados que participaron en las actividades académicas y las actividades que se desarrollaron, en materia de publicaciones, investigaciones y capacitaciones profesionales detectamos la necesidad de generar instancias de especialización, el abordaje de temáticas inéditas en la Ciudad de Córdoba. Desde el año 2014, bajo un nuevo paradigma de acuerdo con las actividades de En Vivo Producciones y la locación de la Plaza de la Música, se relanzan las actividades acordes con la coyuntura actual, tanto en lo concerniente al impacto de las nuevas tecnologías de la comunicación como a las necesidades de capacitación y puesta en práctica.


Presentación
El curso Superior en Gestión del arte y la cultura Contemporánea está destinado a personas que deseen integrarse a la actividad profesional de la cultura, el arte y los espectáculos, en el sector independiente o público. También reune una serie de elementos útiles para aquellos creadores que busquen herramientas de autogestión.

El programa presenta un enfoque práctico que ensambla un importante corpus teórico con personalidades y docentes del quehacer de la gestión cultural para emprender un acercamiento a casos e hipótesis actuales sobre la dinámica de la producción artística y cultural.

Fundamentación
La Gestión Cultural como disciplina académica posee una andadura reciente en Latinoamérica. Devenida de prácticas como la animación socio-cultural, y extendida como un territorio híbrido entre la antropología, la sociología de la cultural, la teoría de la museología, e inclusive espacios del pensamiento como las comunicaciones, las TICS o la filosofía del arte, las últimas décadas han visto crecer exponencialmente las opciones de profesionalización primero con cursos, postgrados y masters, y acualmente con instancias de grado y pregrado por un lado, pero también de doctorados. Este proceso de construcción de un espacio teórico de marcada expansión en los 80s se vio revolucionado recientemente, en la década en curso, por el impacto conceptual que suponen las tecnologías participativas y colaborativas, la reconfiguración del escenario de las industrias culturales y la modificación de dinámicas norte / sur hacia paradigmas más complejos que no le son ajenos a la producción artística, sus instancias de circulación y comercialización.
La reciente historia de la gestión cultural inicia un segundo tramo cuando las instancias de trabajo en red, los procesos colaborativos, la mutliplicidad de plataformas de difusión y creación, los vínculos cada vez más estrechos entre tecnología y arte, así como el papel cada vez más importante de la cultura y la creación en el desarrollo de las sociedades del SXXI demandan unas nuevas oportunidades de investigación, discusión y formación.

Perfil del asistente
El curso está orientado a personas con formación de grado en carreras, ya sean de base humanista (sociólogos, comunicadores, etc.), creativa (artistas, diseñadores, arquitectos) o bien que provengan de la administración, la actividad comercial, o la gestión.
También son destinatarios privilegiados los creadores de las más diversas ramas, diseño en sus más variadas especialidades, audiovisual, artes, museología, etc.
Podrán asistir personas que no posean formación de grado pero que cuenten con intereses o experiencias previas en el sector, tanto en el ámbito público como privado: Museos, disquerías, reparticiones oficiales, teatros, grupos de música, u actividades escénicas independientes, etc.


Competencias a adquirir y capacidades a desarrollar

  • Brindar elementos concretos para administrar proyectos culturales sustentables
  • Desarrollar recursos para impulsar productos creativos en el escenario actual
  • Consolidar estrategias para la circulación y comercialización de obras
  • Articular una estructura en torno a la Gestión Cultural, sus problemáticas y los abordajes recientes
  • Ofrecer herramientas prácticas para incidir en la actualidad en materia de espacios culturales del sector público, el comercial, así como del tercer sector
  • Constituir un conjunto de recursos teóricos de reciente circulación complementando la biblioteca consolidada en materia de gestión cultural

Modalidad

Este curso tiene una modalidad presencial anual con una cohorte que inicia en Abril y otra modalidad a distancia cuyo inicio estará previsto para Agosto. En ambos casos, a las reuniones presenciales se les complementa con material pedagógico especialmente desarrollado para estos cursos, tutorías, un ámbito virtual dedicado y acceso a los proyectos que se impulsen desde la empresa y que sinergicen con las temáticas del cursado.

A continuación, se detalla la propuesta de la estructura de trabajo, la estructura académica (características, docentes, carga horaria) de cada alternativa educativa, como también la distribución de funcionamiento y los requerimientos que solicitamos.

Estructura de trabajo

Coordinadora General Académica: Mgtr. Karina Frías
Docente Coordinador: Pancho Marchiaro
Total carga horaria: 200 horas cátedra
100 horas de cursado / 100 horas de prácticas y material bibliográfico

Módulos, docentes titulares y expositores invitados

El curso se estructura a través de 4 módulos temáticos con el siguiente cuerpo docente

(1) Gestión Cultural en los contextos del SXXI: Coordinado por Pancho Marchiaro. (2) Comunicación, participación 2.0 y nuevas plataformas: Coordinado por Gisela Di Marco. (3) Historia del Arte del SXX y XXI, una mirada contemporánea y local: coordinado por Tomás E. Bondone (4) Industrias culturales y Mercado del arte: Coordinado por Claudio Massetti (5) Gestión por proyectos y objetivos: Coordinado por Gabriela Borioli.

El Módulo 1 propone una inmersión en el mundo de la Gestión cultural, con el diferencial de un enfoque actual, preocupado por la práctica, la viabilidad en términos concretos, de la mano de ejemplos y casos reales y locales.
Pancho Marchiaro es Licenciado en Política y Administración de la Cultura, Secretario de Cultura de la Ciudad de Córdoba y autor de Cultura de la Gestión (UBP / UNESCO / RGC), Cosecharás tu Ciencia (AECID) y Cultura 2.0 (RGC).
M2. Los vínculos cada vez más complejos entre comunicación, tecnología y creación así como las estrategias de difusión, mkt y posicionamiento de los proyectos culturales son el eje teórico y de los casos planteados en el espacio académico.
Gisela Di Marco. Licenciada en Ciencias de la Comunicación, es docente investigadora y actualmente se desempeña como directora de cultura de Villa Allende. Redactora de BetaTest, coautora de diversas publicaciones y autora de "Apuntes sobre una historia del arte y su sistema".

M3. La historia del arte del SXX y XXI, revisada desde una mirada contemporánea y local. Un stock de recursos museísticos y discursivos para abordar la problemática de las estéticas actuales.
Tomás Ezequiel Bondone posee varios títulos de grado y postgrado. Docente, divulgador y actual director del Museo Evita / Palacio Ferreyra es autor de Caraffa.

M4. Es un conjunto de conferencias articuladas para entender el complejo entramado de las industrias culturales y el mercado del arte, así como su circulación, distribución y recursos de comercialización.
Claudio Massetti es gestor y divulgador desde hace décadas. Fue director de Cultura de Córdoba, del Museo Palais de Glace, y de la galería Espacio Centro. Actualmente dirige el Centro Cultural Recoleta de la CABA.

M5. Los nuevos procesos de gestión están caracterizados por mecanismos proyectuales medidos con diversos indicadores de gestión, así como los objetivos que les son propios.La gestión por proyectos, así como elementos de management aplicados a la cultura son la base de estos encuentros.
Gabriela Borioli, docente y divulgadora. Ha sido gerente de proyectos de Avina Argentina, diversos ámbitos públicos, privados y del tercer sector comoel proyecto La Luciérnaga.

2. Expositores invitados.

(Listado de docentes invitaados confirmados)

1.1 Sol Mosquera GC
Proggramadora. Licenciada en Comunicaciòn audiovisual, es coordinadora del MUMU.
1.1 Nacho Garcia Vieyra GC
Músico, Docente y gestor. Es coordinador del programa Disco es Cultura y del Festival de Jazz de la provincia de Córdoba.

1.2 Natalia Albanese. Com
Docente, comunicadora. Directora Gral. de Cooperación y Desarrollo Cultural de la Municipalidad de Còrdoba, se desempeñó en Radio Revés.

1.2 Sergio Zuliani. Periodista. Socio Director en Pulxo 95.1 se ha desempeñado en Radio y Televisión, cubriendo desde la entrega de los premios Oscar hasta el Cosquín Rock.

1.3 Elián Chali. Hist
Artista. Fundador de Kosovo Gallery. Artist independiente.

1.3 Alejandro Romanutti. Hist
Arquitecto, docente, Artista teatral. Es fundador del grupo Fra Noi, becario del British Council, magister en urbanismo.

1.4 Emanuel Rodriguez. Inds Cults
Periodista, editor, hummorista. Periodista en La Voz del Interior y los SRT. Fundó y dirigió La Piedra en el zapato y Dicccionario.

1.4 Raúl Sansica. Inds Cults
Gestor. Director del Festival de Teatro del Mercosur y del Teatro Real de Córdoba.

1.5 Franco Rizzi. Gest Proy
Docente, Sociologo. Secretario de extensión de la U.N.C. Periodista de los SRT y de Radio Nacional.

1.6 Analia Jacooud. Gest Proy
Productora y Diseñadora de Medios AAVV. Gerente de Plaza de la Música.


3. Actividades de extensión. Puntos de Cruce

3.1.1 Mesa Medios alternativos de difusión. C/ Gest. Editorial // Participan: La eventera; Dada Mini; Bitácora de Vuelo; Hipermédula; Gala...
3.1.2 Nuevo Galerismo en Córdoba. C/ Crítica y curaduría // Participan: The wihte lodge; Kosovo; Rojo; Zona bonino; El gran Vidrio; Sasha…
3.1.3 La autoproducción local. C/ Gestión de espectáculos Escénicos y musicales // Participan: Los biólogos, Alta Gracia, Karol Zingali (Agencia de artistas, Cuarteto Característico)

25 encuentros de 4 hs cátedra, 100 horas cátedra total.


Módulo
Doc coord.
Hs cátedra doc.
Hs cs Invitados
Total
1
GC
MARCHIARO
20
8
28
2
Com
DI MARCO
18
8
18
3
Hist Arte
BONDONE
18
8
18
4
Inds. Cult
MASSETTI
14
10
14
5
Gest Proy.
BORIOLI
22
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  1. Trabajo Final y condiciones de certificación del curso

Se otorgarán certificados no oficiales.
Trabajo final. Los trabajos finales serán el mecanismo de evaluación. Tendrán carácter obligatorio y sólo se podrán presentar si el alumno con una asistencia del 80% de los encuentros, o superior.

Podrá articularse desde las siguientes perspectivas: Investigación. Se trata de un texto de perfil teórico/práctico, a imagen y semejanza de una tesina de hasta 10 carillas (20000 caracteres) referido a un proyecto, institución, espacio artístico u otro ámbito. Una segunda alternativa de evaluación será la gestión de un proyecto artístico o cultural siguiendo los lineamientos, al igual que en la investigación, del material académico propuesto en el curso. En tercer lugar el alumno podrá presentar un proyecto de incidencia institucional o comercial referido al ámbito profesional en el que se desarrolla. En este último caso, la modalidad será una presentación tanto en carpeta como audiovisual (Powerpoint, Prezi, otros).